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Cómo influye la decoración de tu casa en tu estado de ánimo
Cómo influye la decoración de tu casa en tu estado de ánimo
HOGAR

Cómo influye la decoración de tu casa en tu estado de ánimo

¿Sabes que el ambiente de tu casa o incluso tu lugar de trabajo influyen en el estado de ánimo? Descubre cómo adecuar tu hogar para sentirte mejor.

Blanca de la Merced Vega Rodríguez

Imagínate la casa de tus sueños; ventanales grandes por donde entra mucha luz, habitaciones despejadas y muy organizadas, una bonita terraza en la que respirar aire fresco, plantas y flores, en fin todo el mundo anhela una casa dónde ser feliz y que esta sea acogedora. Sin embargo, la mayoría evita o intenta evitar hogares con poca luz, el desorden y decoración demasiado rocambolesca.

Gustos apartes, siempre intentamos buscar y crear una estancia que nos de paz y en la que pasar momentos únicos en compañía de los nuestros. Y es que numerosos estudios demuestran que la decoración que tengamos en nuestro hogar influye directamente en nuestro estado de ánimo.

Si quieres saber todo para tener una casa en la que siempre seas feliz, sigue leyendo el artículo.

Cómo influye la decoración de tu casa en tu estado de ánimo

Hasta el objeto más pequeño que tengamos en casa también puede incidir en nuestro estado de ánimo, por eso es fundamental que elijamos una decoración acorde a nuestro hogar.

Dependiendo de la luz y los colores que escojamos nuestra casa puede cambiar drásticamente, por eso si quieres renovar un poco tu casa o te acabas de mudar lo primero que tienes que saber son estos trucos de iluminación y gama cromática.

La iluminación

La iluminación junto a los colores de nuestras paredes es el elemento que más influye en nuestro estado de ánimo. No nos comportamos de la misma manera cuándo nos levantamos y vemos entrar por la ventana los primeros rayos de sol, que cuando el día está gris y nublado. Esto se debe a que la luz natural estimula la producción de serotonina y endorfinas, lo que ayuda a nuestro ritmo cardiaco.

Los colores azul, verde o violeta ayudan a que nos sintamos más relajadosLos colores azul, verde o violeta ayudan a que nos sintamos más relajados

Lo mejor siempre es optar por luces naturales, y alejarnos del exceso de luz artificial. Si pasamos mucho tiempo expuestos a una luz artificial potente como puede ser la de un flexo, podemos desarrollar dolores de cabeza y además puede aumentar nuestro nivel de estrés. Sin embargo, los espacios en los que la luz abunda fomentan considerablemente la creatividad y generan optimismo.

Los ventanales o las claraboyas pueden ser grandes opciones si queremos que entre mucha luz natural en nuestro hogar y hacer que en nuestra estancia reine la sensación de bienestar.

Si queremos crear un espacio de lectura podemos optar por una luz artificial que sea cálida. Las luces de colores como el azul o el rosa también pueden ser una buena opción para crear espacios únicos.

Los colores

El color de nuestras paredes, muebles, techos y suelo inciden directamente en nuestro estado de ánimo. Los expertos aconsejan cambiar los colores de nuestras estancias cada dos o tres años como mínimo, además añaden que tenemos que añadir diferentes tonos dependiendo de la función que vayamos a desempeñar en esa estancia, de sus metros cuadrados, la luz natural o lo que se quiera conseguir de ella.

Los tonos cálidos como el rojo o naranja son perfectos para el otoño y el invierno, pues favorecen la sensación de calidez. Además, la gama de tonos cálidos fomentan la sensación de alegría y fomentan el dinamismo. Pero si lo llevas al extremo, puede provocar sensación de agresividad.

Estos colores son ideales para añadirlos en nuestro salón, comedor y cocina. Las tonalidades fuertes ayudan además a fomentar la decoración. Combínalo con muebles blancos y neutros.

Los tonos más fríos como el azul, el malva, o el verde transmiten sensación de serenidad, tranquilidad y nos ayuda a relajarnos. Estos colores ayudan a que las personas con hiperactividad o más extrovertidos encuentren un estímulo para relajarse. Son ideales para pequeños espacios como el dormitorio o la sala de trabajo, pues estimulan la creatividad. Si llevamos al extremo estos colores estaremos creando estancias impersonales y hasta deprimentes.

Para decorar la habitación de los más peques lo mejor son los colores pasteles; el rosa, el celeste, beige o verde claro ayudarán a que nuestros pequeños se clamen con mayor facilidad. Estos colores a menudo se asocian a la inocencia, la delicadez o el encanto. Si utilizamos estos tonos en ambientes donde vayan a estar los más pequeños de la casa estaremos creando un ambiente acogedor, en el que se respirará calma y se liberará la inquietud.

El papel pintado también es una buena opción para decorar la habitación de los niños, eso sí solo en una pared.

Lo mejor es combinar colores fríos con muebles y decoración que tengan una gama más cálida y viceversa.

Tener plantas en el hogar nos sienta muy bien tanto estéticamente como la actividad de cuidarlasTener plantas en el hogar nos sienta muy bien tanto estéticamente como la actividad de cuidarlas

Trucos para conseguir una estancia apropiada para tu estado de ánimo

Los olores también son un elemento clave en nuestro estado de ánimo, por eso no debemos olvidarnos de poner velas aromáticas o incienso en nuestro hogar. Tampoco que los olores sean muy empalagosos, dependiendo de la estancia podremos poner olores más frescos como por ejemplo en el cuarto de baño, o incluso olores más afrutados o cálidos como la vainilla en el salón.

Las plantas y flores también tienen que estar presentes en nuestro hogar, rodearnos de materiales naturales siempre es una buena opción pues ayudan a calmar nuestro ánimo, además recuperar el control será más fácil si estamos entretenidos regando nuestras flores y plantas.

Para que siempre reine la sensación de bienestar en nuestro hogar tenemos que tener en cuenta varios trucos; escoger muebles y objetos decorativos del tamaño adecuado a nuestra estancia es clave. Evita llenar espacios demasiados pequeños, sobre todo en dormitorios y salas de estudios. Tienes que tener presente siempre tus gustos, si hay algo que te incomoda quitalo, evita elementos reciclados de casas anteriores que no te representan.

Es muy importante no mezclar nuestra zona de descanso con nuestra zona de trabajo, evita tener el ordenador o el material profesional en estancias como el salón y dormitorio pues pueden aumentar nuestros niveles de estrés y no podríamos desconectar de las rutinas laborales. Si trabajas desde casa tienes que tener presente a la hora de comprar una casa en el número de habitaciones que tiene, es importante reservar un espacio únicamente a tu trabajo, aunque sea mínimo, eso sí que cuente con una ventana.

Tener un hogar en el que se respire calma no es difícil, con ayuda de libros de decoración y un poco de imaginación conseguirás tu estancia ideal.

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