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Qué es la indefensión aprendida y por qué sucede
Qué es la indefensión aprendida y por qué sucede
INDEFENSIÓN APRENDIDA

Qué es la indefensión aprendida y por qué sucede

Muchas personas caen sin darse cuenta en la indefensión aprendida... ¡Pero está en sus manos poder salir de ella y mejorar su vida!

Mª José Roldán Prieto

Cuando sucede algo malo en la vida, a las personas nos gusta creer que haríamos cualquier cosa para cambiar la situación y estar mejor. Pero cuando las personas sienten que no tienen el control sobre lo que sucede, entonces pueden rendirse y aceptar lo que suceda, aunque sea malo... y eso se llama, indefensión aprendida.

Qué es

La indefensión aprendida ocurre cuando un animal es sometido repetidamente a un estímulo aversivo del que no puede escapar. Eventualmente, el animal dejará de intentar evitar el estímulo y se comportará como si estuviera totalmente incapacitado para cambiar la situación. Incluso cuando se presentan oportunidades para escapar, este desamparo aprendido evitará cualquier acción... Pero esto no solo ocurre en animales, en las personas también.

Cuando las personas sienten que no tienen control sobre su situación, pueden comenzar a comportarse de manera indefensa. Esta inacción puede llevar a las personas a pasar por alto las oportunidades de alivio o cambio... sin tener la voluntad de cambiar las cosas a mejor, aun teniendo las herramientas suficientes para hacerlo.

La indefensión aprendida también se ha asociado con varios trastornos psicológicos diferentesLa indefensión aprendida también se ha asociado con varios trastornos psicológicos diferentes

La indefensión aprendida en las personas

Lee este ejemplo para entender la indefensión aprendida en las personas: un niño que suspende los exámenes de matemáticas comenzará a sentir que nada de lo que haga mejorará su rendimiento en este área escolar. Cuando se enfrente a tareas relacionadas con matemáticas, se sentirá impotente.

La indefensión aprendida también se ha asociado con varios trastornos psicológicos diferentes. La depresión, la ansiedad, las fobias, la timidez y la soledad  pueden ser exacerbadas por la indefensión aprendida.

Por ejemplo, una mujer que se siente tímida en situaciones sociales puede comenzar a sentir que no hay nada que pueda hacer para superar sus síntomas. Esta sensación de que sus síntomas están fuera de su control directo puede llevarla a dejar de intentar involucrarse en situaciones sociales, lo que hace que su timidez sea aún más pronunciada... y se aísle causándole sentimientos de tristeza e indefensión aprendida.

La indefensión aprendida se puede generalizar en muchos entornos y situaciones de la vida diaria. Un estudiante que experimenta un aprendizaje indefenso con respecto a la clase de matemáticas no experimentará necesariamente esa misma impotencia cuando se enfrente a realizar cálculos en el mundo real. En otros casos, las personas pueden experimentar una indefensión aprendida que se generaliza en una amplia variedad de situaciones.

Por qué algunos sí y otros no

Entonces, ¿qué explica por qué algunas personas desarrollan una indefensión aprendida y otras no? ¿Por qué es específico para algunas situaciones pero más global en otras? Los estilos explicativos tienen un papel determinante en esto. El estilo característico de cada persona para explicar lo que ocurre ayuda a determinar si tendrán o no indefensión aprendida en sus vidas.

Un estilo explicativo pesimista se asocia con una mayor probabilidad de experimentar la indefensión aprendida. Las personas con este estilo explicativo tienden a ver los eventos negativos como ineludibles e inevitables y tienden a tomar responsabilidad personal por tales eventos negativos.

En los niños también ocurre

La indefensión aprendida también ocurre en los niños, de hecho, se origina en la infancia. Los cuidadores que no responden bien a las necesidades de sus hijos contribuirán a estos sentimientos. Esta indefensión aprendida puede comenzar demasiado pronto en la vida. Los niños criados en entornos institucionalizados, por ejemplo, a menudo muestran síntomas de impotencia incluso durante la infancia.

Cuando los niños necesitan ayuda, pero nadie les ayuda, se les puede dejar la sensación de que nada de lo que hagan cambiará su situación. Las experiencias repetidas que refuerzan estos sentimientos de impotencia y desesperanza pueden hacer que crezca hasta la edad adulta, en última instancia, sintiendo que no se puede hacer nada para cambiar sus problemas... aunque sí pudiera hacerlo.

Características

Existen algunas características de la indefensión aprendida en los niños y adultos que se deben conocer para poder estar alerta y saber qué ocurre y buscar medidas de solución lo antes posible:

  • Baja autoestima
  • Pasividad
  • Pobre motivación
  • Renunciar a hacer las cosas mejor
  • Apatía o falta de esfuerzo
  • Frustración
  • Dilación del tiempo
  • No pedir ayuda aunque se necesite

La indefensión aprendida también puede provocar ansiedad, depresión o ambos. Cuando los niños sienten que no han tenido control sobre las circunstancias pasadas de sus vidas, obtienen la expectativa de que los eventos futuros serán igualmente incontrolables. A las personas adultas les pasa igual. Debido a que creen que nada de lo que hagan cambiará el resultado de un evento, los niños y los adultos a menudo se quedan pensando que ni siquiera deberían molestarse en intentarlo.

Se cree que la indefensión aprendida contribuye a los sentimientos de ansiedadSe cree que la indefensión aprendida contribuye a los sentimientos de ansiedad

Indefensión aprendida en salud mental

Se cree que la indefensión aprendida contribuye a los sentimientos de ansiedad y puede influir en el inicio, la gravedad y la persistencia de afecciones como el trastorno de ansiedad generalizada (TAG). Cuando se experimenta ansiedad crónica, se puede dejar de encontrar alivio porque los sentimientos de ansiedad parecen inevitables e intratables. Debido a esto, las personas que experimentan problemas de salud mental, como ansiedad o depresión, pueden rechazar medicamentos o terapias que puedan ayudar a aliviar sus síntomas.

A medida que las personas envejecen, la indefensión aprendida puede convertirse en un círculo vicioso. Cuando se enfrentan a problemas como la ansiedad o la depresión, las personas pueden sentir que no se puede hacer nada para aliviar estos sentimientos. Luego, las personas no buscan opciones que puedan ayudar, lo que contribuye a un mayor sentimiento de impotencia y ansiedad.

Superar la indefensión aprendida

Entonces, ¿qué pueden hacer las personas para superar la indefensión aprendida? Puede disminuirse con éxito, especialmente si la intervención ocurre cuanto antes mejor. La indefensión aprendida a largo plazo también se puede reducir, aunque puede requerir un esfuerzo a largo plazo. La terapia puede ser efectiva para reducir los síntomas de la indefensión aprendida.

La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una forma de psicoterapia que puede ser beneficiosa para superar el pensamiento y los patrones de comportamiento que contribuyen a la indefensión aprendida. El objetivo de la TCC es ayudar a los pacientes a identificar patrones de pensamiento negativos que contribuyen a los sentimientos de indefensión aprendida y luego reemplazar estos pensamientos con pensamientos más optimistas y racionales. Este proceso a menudo implica analizar cuidadosamente lo que está pensando, desafiar activamente estas ideas y disputar los patrones de pensamiento negativos.

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