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Cómo dejar de odiarte a ti mismo
Cómo dejar de odiarte a ti mismo
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Cómo dejar de odiarte a ti mismo

Si tienes un concepto de ti mismo o misma muy negativo, debes aprender a dejar de odiarte tanto.

Mª José Roldán Prieto

Hay personas que sin darse cuenta se odian a sí mismos y lo peor, limitan su propia vida con pensamientos negativos. El odio a uno mismo influye en muchos aspectos de la vida diaria, de hecho, puede llegar a intensificarse tanto que impide que las personas sean capaces de tomar decisiones, aprovechar oportunidad, lograr sus metas o tener relaciones interpersonales saludables.

Cuando alguien experimenta auto odio, la relación consigo mismo puede ser dolorosa y confusa. El autoconcepto consiste en las palabras que usamos para describirnos a nosotros mismos. Comprensiblemente, alguien con odio a sí mismo a menudo tiene un concepto negativo de su persona usando afirmaciones relacionadas con la inutilidad, la vergüenza y la desesperanza. La autoestima también está en peligro, ya que la autoestima describe cómo nos sentimos con respecto a nosotros mismos, tales como nuestros sentimientos de valía o valor.

El odio a uno mismo también puede afectar al trabajo. Cuando una persona se siente inútil o incapaz es menos probable que se sienta motivado a trabajar en cooperación con otros, menosprecia su propio trabajo.

Debes encontrar la forma de perdonarte por todo lo que te afligeDebes encontrar la forma de perdonarte por todo lo que te aflige

En general, cuando alguien siente odio hacia sí mismo y se trata mal con pensamientos negativos, afectará también a las amistades, a las relaciones familiares, a las relaciones de pareja, a los proyectos de vida e incluso a las tomas de decisiones más insignificantes.

¡Deja de odiarte a ti mismo!

Vivir con auto odio es agotador. La buena noticia es que hay pasos que puedes dar para calmar a ese crítico interno que tienes, calmar la tormenta negativa y avanzar de manera positiva.

Desafía a tus pensamientos negativos

Si luchas por odiarte a ti mismo, tu crítico interior puede sentirse implacable y puedes comenzar a creer en las declaraciones que constantemente te alimentas sobre ti, tus habilidades y tu valor. Las declaraciones en esta odiosa narrativa comienzan a sentirse como un hecho cuando no lo son realmente.

Ha llegado el momento de empezar a darte cuenta de dónde vienen esos pensamientos y pararlos en seco cada vez que aparezcan en tu mente. Que te critiques no es útil ni necesario.

Piensa en tus fortalezas

En lugar de debilitarte con pensamientos negativos, toma el tiempo que necesites para identificar cuáles son tus puntos fuertes. Si te cuesta descubrirlos por tu cuenta, pide ayuda a otras personas. Te sorprenderás de todo lo bueno que eres capaz de hacer.

Acepta los cumplidos

Cuando se tiene una visión negativa de uno mismo y te acostumbras a hablarte negativamente, si alguien te felicita puede hacer que te sientas incómodo. Puede ser fácil descartar cumplidos al minimizarnos o minimizar el cumplido de alguna manera para ayudarte a no sentirte tan vulnerables en esos momentos.

Reconcíliate contigo misma o mismo para ser feliz de una vezReconcíliate contigo misma o mismo para ser feliz de una vez

Pero debes aprender a aceptar los cumplidos y es tan fácil como decir: 'gracias' sin seguir con un 'pero' o con una respuesta auto crítica. Practicar esto te ayudará a darte cuenta de todas las cosas buenas que tienes.

Sé compasivo contigo mismo

Las personas que luchan contra el odio a sí mismas pueden encontrar fácil ser compasivos y perdonar a los demás sin tener compasión hacia ellos mismos. De hecho, la idea de la autocompasión puede parecer imposible o confusa para alguien que está acostumbrado a vivir con un crítico interior implacable.

En lugar de juzgar y criticarte sin piedad por diversas deficiencias o defectos que crees que tienes, la autocompasión significa que puedes ser amable y comprensivo cuando te enfrentas a fallas personales. Después de todo, ¿quién es perfecto en esta vida? ¡Nadie!

Perdónate

Quizá te odies por fallos cometidos en el pasado, por haber sentido emociones como la ira, la culpa, la vergüenza o la impotencia. Es momento de que aprendas a perdonarte y a aceptar quien eres y cómo eres.

Pero recuerda, que si hay algo en ti que no te gusta, ¡siempre estás a tiempo de encontrar las habilidades necesarias para mejorarte!

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