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Terapia cognitivo-conductual: ¿qué es y por qué es la terapia más reconocida?
Terapia cognitivo-conductual: ¿qué es y por qué es la terapia más reconocida?
TRATAMIENTO PSICOLÓGICO

Terapia cognitivo-conductual: ¿qué es y por qué es la terapia más reconocida?

La terapia cognitivo-conductual es la más usada por su alta eficacia, siendo más efectiva que el uso de psicofármacos.

Andrea Fernández Rodríguez

La terapia cognitivo-conductual constituye la orientación predominante de la psicología clínica práctica en la mayor parte de Europa y en Estados Unidos. Su gran inversión teórica y en investigación ha permitido demostrar su aplicación eficaz a múltiples problemas psicológicos y psiquiátricos.

¿Qué es la Terapia cognitivo-conductual?

Dentro de la psicología, a pesar de tratarse de una disciplina científica reciente, ofrece una multitud de orientaciones y perspectivas desde las que enfocar el tratamiento de los diferentes trastornos psicológicos.

Quizá por su objeto de estudio, la mente humana, la psicología ha desarrollado escuelas teóricas muy diferentes siendo entre ellas la más popularmente conocida el psicoanálisis.

Sin embargo, dentro de la práctica de la psicología clínica, al menos en el territorio que hemos señalado al inicio, la práctica psicoanalítica no es la más extendida. Sino que en el día a día del psicólogo lo más común es el único de la teoría y técnicas de la rama cognitivo-conductual. Son tan utilizadas porque, a diferencia de otras escuelas, han demostrado su eficacia de forma experimentalmente incluso por encima de muchos fármacos.

La terapia cognitivo-conductual se adapta a la gran mayoría de problemas psicológicosLa terapia cognitivo-conductual se adapta a la gran mayoría de problemas psicológicos

Origen de la Terapia cognitivo-conductual

Otra de las grandes escuelas de la psicología es el conductismo cuyo origen se puede señalar en los primeros trabajos de condicionamiento clásico o asociacionista de Ivan Pavlov. Sin embargo, el desarrollo fundamental se produjo en Estados Unidos con los trabajos de Thorndike, Watson y Skinner entre muchos otros constituyendo lo que se denomina terapias de primera generación o terapia de conducta.

La terapia cognitivo-conductual constituye la segunda generación de terapias dentro de la orientación conductista y surge ante las limitaciones que planteaba el anterior modelo centrado exclusivamente en la conducta observable. Esta nueva forma de tratamiento pone el énfasis en los aspectos cognitivos como originarios de los trastornos mentales.

Los fundamentos de la terapia cognitivo-conductual

Dentro de la terapia cognitivo-conductual o cognitiva, el autor de referencia es Aaron Beck psiquiatra estadounidense cuya obra fundamental es la Teoría de la depresión de la que derivó la terapia y múltiples teorías para otros trastornos con sus tratamientos correspondientes.

Sin olvidar la importancia del aprendizaje práctico, la conducta y la asociación (herencia del primer conductismo) incorpora la necesidad de actuar sobre los pensamientos y creencias de las personas que constituirían el origen del problema. De ahí se desarrollan diversas técnicas, siendo muy importante la reestructuración cognitiva, para intentar cambiarlas y así convertir un cambio en la conducta y emociones.

Beck no es el único autor dentro de esta orientación, pero, en definitiva todas comparten eso: tanto las emociones como los estilos de conducta no depende de estímulos físicos o el ambiente sino de las representaciones mentales y creencias del individuo.

La terapia cognitivo-conductual tiene una eficacia demostrada científicamenteLa terapia cognitivo-conductual tiene una eficacia demostrada científicamente

¿Cómo se interviene en esta orientación terapéutica?

El tratamiento cognitivo-conductual no es unitario ya que son muchos los autores los que han contribuido a construir el cuerpo teórico y técnica de la terapia. De todas formas, si hay aspectos que comparten y que resumiremos brevemente.

El objetivo fundamental de la terapia es enseñar a conocer el estilo de pensamiento propio que está en el origen de los problemas emocionales, ya que nos llevan a conclusiones poco útiles o lejanas de la realidad. Se trata de pensamientos disfuncionales que surgen de creencias irracionales más profundan que distorsionan el procesamiento de la información.

Para conseguir el cambio se busca que la persona sea capaz de reflexionar acerca de su propio modo de pensamiento y encontrar los errores o distorsiones que se producen. El método que se suele utilizar para conseguir este objetivo es el diálogo socrático. Esta técnica busca que, a partir del feedback del terapeuta, el paciente vaya detectando los errores y reflexione acerca de las alternativas adecuadas a esos estilos inadecuados de pensamiento.

Otra forma similar de trabajo es mediante la técnica ya mencionada de reestructuración cognitiva. Este método es más directivo y, a partir de un registro de conductas, emociones y pensamientos, pone el foco en detectar los pensamientos irracionales y plantear las alternativas correctas de pensamiento.

¿Cuándo se utiliza?

La terapia cognitivo-conductual se trata de un conjunto de tratamientos muy versátil que se puede aplicar, con sus modificaciones pertinentes, a una gran variedad de problemas y prácticamente a todas las edades.

La terapia cognitivo-conductual en problemas depresivos, ansiosos, fóbicos, de personalidad... incluso se ha desarrollado para el tratamiento de la esquizofrenia.

Para la mayoría de ellos, se trata del único tipo de psicoterapia con resultados válidos y fiables que han demostrado una eficacia muy superior al efecto placebo.

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