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Cómo aprender a decir que no
Cómo aprender a decir que no
ASERTIVIDAD

Cómo aprender a decir que no

Decir que no es una tarea complicada, y hay personas que lo pasan muy mal por lo que pueda implicar, te ayudamos a perder ese miedo.

Carmen María Pérez Muñoz

Decir que no es algo que la mayoría de las personas perciben como común y lógico, pero para algunas supone un gran esfuerzo por querer quedar bien con todo el mundo, no crear un conflicto o por la culpabilidad que eso le supone. Si te encuentras dentro de ese colectivo, en Bekia te contamos cómo aprender a decir 'no' y qué hacer para no sentirte mal cuando lo hagas.

Debes establecer tus propios límites

Esto no es una tarea fácil. A algunas personas les puede causar malestar e incluso ansiedad tener que na una situación en la que quieran decir que no y no se sientan capaces de hacerlo. Aun así, debes saber que es algo que tienes que trabajar para mejorar tus relaciones personales y sentirte bien contigo mismo.

Para decir que no , tienes que tener claro qué es lo que quieres en ese momento. La seguridad en ti mismo es fundamental, deberás estar muy satisfecho con tu conducta. Olvida lo que los demás puedan pensar de ti, siempre dentro de unos límites razonables. No te sientas egoísta ni tengas miedo en que la otra persona pueda sentirse mal o enfadarse contigo generando así un posible conflicto, porque tu decisión es igual de respetable que la de la otra persona.

Muchas personas tienen miedo de ser cuestionadas o deteriorar una relación si dicen que noMuchas personas tienen miedo de ser cuestionadas o deteriorar una relación si dicen que no

El nerviosismo y la ansiedad que provoca el hecho de decir que no les sucede tanto a las personas que les cuesta decirlo como a las que no, a este primer grupo en mayor medida que al segundo. Por lo tanto, aceptar esa incomodidad como parte del proceso es fundamental para poder afrontarlo.

No obstante, no dejes que el malestar te domine pues eso te conllevará a decir que 'sí' y creerás que así te quitarás el problema de encima, cuando no es así. Intenta hacer una balanza de las consecuencias tanto positivas como negativas que te conllevarán el hecho de decir 'sí' o 'no' y piensa que es lo que más te compensa. Si realmente quieres decir 'no', lo mejor es que no te lo pienses y digas lo que realmente sientas en el momento.

Entrena el 'no' para que suene convincente

Una estrategia para entrenar el hecho de decir 'no' es colocarte delante de un espejo y pensar en situaciones de tu vida diaria que te impliquen decir 'no'. Tendrás que practicar tanto la comunicación verbal (el tono de voz y la forma de decirlo) como la comunicación no verbal (la expresión facial y los gestos), y tú mismo tendrás que decidir si de verdad suena convincente. Recuerda que debes entrenar un estilo de comunicación asertivo.

Puedes ensayar previamente todo lo que quieres decir para negarte a una peticiónPuedes ensayar previamente todo lo que quieres decir para negarte a una petición

Piensa en las situaciones que más te provoquen malestar negarte y comienza a entrenar tu respuesta para dejar claro qué es lo que quieres hacer. Intenta dar las menos explicaciones posibles, sobre todo si tu decisión es clara, pues solo provocarás que los demás intenten convencerte de que hagas lo contrario a lo que quieres. No lo permitas, así la situación no desembocará en un posible conflicto.

Para que te resulte más fácil negar una petición, utiliza respuestas simples de forma directa. Piensa en el tiempo que tienes disponible, eso te ayudará a pensar más en ti mismo y en lo que te conviene, y sobre todo no te comprometas si no puedes hacerlo o no estás de acuerdo con la petición. Recuerda que no debes sentirte culpable en ningún momento y debes ser fiel a ti mismo.

La capacidad de decir 'no' está muy relacionada con tu autoestima, de manera que si eres una persona que tiene una baja autoestima y poca confianza en ti mismo tenderás a ceder y a hacer lo que otras personas quieren aceptando las peticiones de los demás. Por ello, es recomendable que evalúes la situación antes de dar una respuesta y evita pensar en los posibles conflictos que pueda desencadenar tu respuesta. En definitiva, ¡Piensa en ti y en lo que te conviene!

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