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Diferencias entre un sociópata y un psicópata
Diferencias entre un sociópata y un psicópata
TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD

Diferencias entre un sociópata y un psicópata

Las diferencias entre la psicopatía y la sociopatía, dos trastornos de la personalidad que se suelen confundir.

Eba

Los trastornos y las enfermedades que afectan a la personalidad y a la mente de una persona siempre son problemas complejos que, por falta de conocimiento e información, muchas veces se infravaloran o no se tratan con la importancia que merecen. Cuando un médico especialista diagnostica una enfermedad mental, es importante tratarla y considerarla tan relevante como otra cualquiera que pueda afectar únicamente al ámbito físico.

De todas las enfermedades y trastornos mentales que existen, muchos de ellos se confunden entre sí, bien porque los síntomas que presentan se comparten entre sí o porque alguien desconocedor del tema los incluye dentro de la misma categoría. Es necesario, por el bien del paciente y de su entorno, saber distinguir las características de un determinado trastorno para evitar el rechazo social y también para lograr empatizar con el enfermo y su tratamiento. Dos de los trastornos de la personalidad que más se confunden actualmente son la sociopatía y la psicopatía. Para aprender a conocer cada uno de ellos, cuáles son las características que los diferencian y también otros datos de interés, a continuación Bekia te explica toda la información necesaria que debes saber sobre ambos.

La sociopatía, ¿qué es?

Según muchos expertos, la sociopatía se trata de un trastorno de personalidad adquirido como resultado de una determinada educación que el individuo habría tenido en su edad de desarrollo y también del entorno en el que este hubiera crecido. Por lo general, una persona sociópata es aquella que no posee todos los tributos o cualidades necesarias para establecer una relación social, considerada como normal, con otras personas. Por otro lado, padecer este trastorno de personalidad no justifica lo violenta o no que pueda llegar a ser la persona en cuestión pues dicho trastorno no influye, en absoluto, en su temperamento.

La sociopatía puede tener su origen en una educación negligente durante la enganciaLa sociopatía puede tener su origen en una educación negligente durante la engancia

Como se indicaba anteriormente, una persona sociópata, a primera vista, no presenta señal ninguna de padecer un trastorno de personalidad. Sin embargo, sí presenta características, antecedentes y comportamientos que acaban haciendo posible establecer un perfil. La sociopatía afecta normalmente a hombres jóvenes que durante su infancia y/o adolescencia no consiguieron lograr el desarrollo moral y afectivo habitual. Las personas sociópatas suelen cometer pequeñas infracciones legales, no sienten mucha empatía hacia los demás, tienden a mentir y engañar compulsivamente y también a no tener sentimiento de culpa o remordimiento de conciencia alguno.

Este trastorno de la personalidad, explicado por muchos expertos, es algo que no nace innato con el individuo, sino que lo puede acabar desarrollando por tener una educación incorrecta o indisciplinada. La figura paterna es muy importante también en el correcto crecimiento psíquico y en el desarrollo de una buena salud mental.

La psicopatía, ¿en qué consiste?

A diferencia de la sociopatía, la psicopatía sí es un trastorno de personalidad cuyo origen es innato o genético. Esto quiere decir que la psicopatía no es el resultado de ninguna combinación de factores externos. Teniendo en consideración esto, muchos expertos han atribuido el desarrollo de este trastorno de la personalidad como el resultado de la falta de actividad de algunas áreas cerebrales responsables de las emociones y el autocontrol.

Una persona psicópata, compartiendo un poco las características con otra que es sociópata, tiene graves problemas a la hora de socializar y a la hora de tener conciencia y respeto por los demás y por las leyes y normas morales que rigen la sociedad. Su incapacidad para establecer relaciones sociales es elevada y, a menos que la finjan, su actitud para con los demás es totalmente antisocial. Las personas que padecen de psicopatía no buscan obtener beneficio de los lazos amorosos o de amistad porque, simplemente, no se lo ven.

A través de la experiencia que una persona va adquiriendo a lo largo de su desarrollo personal, junto a las emociones y sentimientos que la moldean, esta va creando un sistema moral y de valores que, una vez llegada la edad adulta, hace que sea un individuo perfectamente preparado para asumir sus responsabilidades consigo mismo y con los demás. En el perfil de un psicópata esto no es así porque la falta de relación social y de vínculos personales es precisamente lo que hace que no se llegue a formar dicha moralidad.

La persona psicópata carece de total empatía hacia los demásLa persona psicópata carece de total empatía hacia los demás

La psicopatía se trata de un trastorno de personalidad que hace que el individuo que la padezca sea mucho más manipulador, escrupuloso con sus propias acciones y también muy egoísta. Ve a las demás personas como simples peones a los que usar con el objetivo de alcanzar sus propósitos y para ello son capaces de fingir, engañar y manipular a cualquiera sin mostrar ni un ligero atisbo de empatía o remordimiento.

¿Cuáles son las diferencias más destacadas?

Teniendo en cuenta cada una de las descripciones de ambos trastornos, uno puede darse cuenta de que la psicopatía y la sociopatía comparten características muy similares entre sí. Los dos perfiles son propios de personas con una elevada incapacidad para establecer vínculos emocionales con otras personas, pero ambos no poseen la misma capacidad para disimularlo o utilizarlo en beneficio propio, como es el caso del psicópata.

La sociopatía no tiende a verse ni a tratarse como un trastorno de la personalidad peligroso, mientras que la psicopatía sí. Aunque dos individuos con ambos trastornos realizaran el mismo acto, el psicópata presentaría menos empatía y remordimiento, a la vez que sería mucho más escrupuloso e inteligente para ocultar sus malas acciones que el sociópata. Este último tiene una mayor implicación emocional si inflinge daño a los demás, mientras que para el primero no.

También, y a pesar de que psicópatas y sociópatas mienten a conciencia, el perfil de la psicopatía es manipulador a mayores. Por eso, lejos de dar una impresión de retraídos o introvertidos, pueden fingir ser sociables y encantadores. Este autocontrol sobre sí mismos crea otra gran diferencia entre ambos trastornos y es que, cuanto más manipulador sea uno con los demás, mayor grado de inteligencia y de escrupulosidad tendrá. Al ser un trastorno con unas características individuales tan marcadas, la psicopatía además tiene diferentes niveles según el grado de interacción que la persona tenga con su entorno.

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