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El estigma de las personas con trastornos mentales
El estigma de las personas con trastornos mentales
DISCRIMINACIÓN

El estigma de las personas con trastornos mentales

Las personas que sufren trastornos mentales son víctimas de prejuicios y una gran discriminación en la sociedad, es decir, son estigmatizadas.

Sara Menéndez

Sobre las personas que sufren algún tipo de trastorno mental, desde los más leves hasta casos más graves como las psicosis, llevan consigo un sinfín de estereotipos y, por consiguiente, un estigma. Un estigma es como una señal que llevas en tu frente por la cual todo el mundo te mira y te juzga, y ante todo, esperen de ti un comportamiento concreto. Las personas estigmatizadas son discriminadas, y en el caso del trastorno mental, esto se debe a una especie de miedo o falta de confianza, pero ¿por qué eso es así?

Los trastornos mentales son muy variados y diversos: no es lo mismo tener ansiedad o depresión, que agorafobia o una psicosis como la esquizofrenia. Con la ansiedad y la depresión nos sentimos más familiarizados, porque además hemos visto que son trastornos que ocurren a personas de nuestro alrededor, pero también personajes célebres. Sí que hay muchos prejuicios y estereotipos alrededor de las personas con este tipo de trastornos, pero no de la misma manera que en personas con, por ejemplo, un trastorno bipolar. Lo que ocurre es que a las personas que sufren alguno de estas llamadas "enfermedades", las tachamos de "locos" y "locas". Y un "loco" es una persona que hace "cosas raras", que no tiene ningún tipo de autonomía, o que nos puede "hacer algo malo".

Los estereotipos de "locos" y "violentos"

En realidad, gran parte de esos estereotipos que tenemos asumidos de las personas con un trastorno mental, vienen del total desconocimiento mezclado con la imagen que se da de ellas en los medios de comunicación, y también de las obras de ficción, como las películas. De la televisión, la radio y la prensa, recibimos mensajes sobre actos violentos cometidos por personas que tienen un trastorno mental: "un paciente con esquizofrenia ataca a...", "un usuario de un centro de salud mental agrede...", etc. La imagen con la que nos quedamos es que las personas que tienen trastornos mentales son violentas y en cualquier momento pueden desencadenar una reacción de este tipo.

El desconocimiento y el miedo nos llevan a rechazar y estigmatizar a las personas con trastornos mentalesEl desconocimiento y el miedo nos llevan a rechazar y estigmatizar a las personas con trastornos mentales

Sin embargo, acudiendo a las fuentes científicas, hay evidencia de que las personas con un trastorno mental NO son más violentas que las personas que no los padecen. Sólo ocurre en aquellos casos en los que la persona ya tenía reacciones de violencia previamente a desarrollar el trastorno, por lo que si queremos prevenir los ataques violentos, la solución no pasa por "encerrar" a las personas con psicosis, sino implantar programas de prevención de la violencia en la infancia y adolescencia.

El estigma afecta al trastorno mental

Aunque no lo percibamos, la manera en que la sociedad en general, y las personas en particular, tratamos la enfermedad mental, tiene una gran influencia en la manera en que esta se desarrolla. El rechazo, el miedo percibido de los demás, los cuchicheos, las risas, la falta de comprensión, el aislamiento, los prejuicios, la manera en que te hablan, o provocar vergüenza en tus seres queridos, tiene unas consecuencias emocionales en la persona que padece el trastorno. De manera que incluso cuando es diagnosticada, él o ella misma puede asumir esas ideas preconcebidas, que quizá en el pasado tendría de otras personas con trastornos, y desarrollar un autoconcepto mucho más negativo del que debería.

Algunos de los mitos que se tiene sobre las personas con trastornos o enfermedades mentales, además de ser personas violentas, es que son personas de las que no te puedes fiar, que no son capaces de vivir en independencia o autonomía, que no pueden desempeñar una labor profesional, que no terminan lo que empiezan, que su memoria, atención o capacidad de razonamiento están mermadas, que hablan sin sentido, que se enfadan fácilmente, que se inventan las cosas, que son irresponsables, etc.

Con estas ideas, luego a la hora de buscar un trabajo, una pareja, amistades, alquilar un piso, comenzar unos estudios, etc., las personas rechazan a esa persona, tienen miedo, o no confían en su palabra. ¿A quién no le dañaría fuertemente este tipo de actitudes? Máxime si quien sufre el trastorno piensa que nunca podrá acceder a esos derechos que el resto de personas, desconoce sus capacidades o no quiere siquiera intentarlo para evitar la frustración. Esto conlleva que, en la mayoría de los casos, las personas con estas características intenten esconder su trastorno, conllevando un gran estrés porque, ¿a quién le gusta vivir en la mentira?

Y es que la discriminación tiene consecuencias a muy diferentes niveles, y por ello es tan importante trabajar con toda la comunidad para echar abajo los prejuicios y el estigma.

Tenemos la falsa idea de que las personas con trastornos mentales no pueden llevar una vida autónoma o tener un empleoTenemos la falsa idea de que las personas con trastornos mentales no pueden llevar una vida autónoma o tener un empleo

¿Cómo acabar con el estigma contra las personas con trastornos mentales?

Lo que necesitamos cambiar es como sociedad, para que tanto las personas que sufren una enfermedad, como los profesionales que trabajan con ellas, sus familiares y amigos, parejas, vecinos, compañeros, etc., no tengan una idea distorsionada y temerosa de los trastornos del comportamiento.

Por eso, son muy importantes las campañas de concienciación. Es útil que desde pequeños, conozcamos los trastornos mentales, porque no son un "desvío" de la "normalidad", sino que forman parte de la diversidad de personalidades y conductas que pueden tener las personas que conforman la sociedad. Se trabaja mucho para evitar que los medios de comunicación caigan en esos sesgos y prejuicios que hacen los titulares más llamativos, para evitar avivar el estigma. Por otro lado, desde la ficción (películas, series, novelas, teatro), es importante enseñar modelos de personas con trastornos del comportamiento pero sin tópicos, burlas ni generando miedo.

En los ámbitos laborales y académicos también se debe recibir información sobre los trastornos mentales, como manera de evitar la discriminación. El trabajo comunitario y desde las asociaciones y ONGs dedicadas a la inclusión de las personas con trastornos mentales es vital, y deberían contar con muchos medios para hacer llegar su trabajo y su mensaje lo más lejos posible.

A nivel individual, si quieres derribar todos los estereotipos que tenías de las personas con trastornos mentales, puedes buscar información en libros, páginas web, asociaciones, etc. En Bekia Psicología intentaremos también aportar nuestro granito de arena con mucha información de este tipo.

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