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Cambio de hábitos: la regla de los 21 días
Cambio de hábitos: la regla de los 21 días
NUEVOS HÁBITOS

Cambio de hábitos: la regla de los 21 días

Son muchos terapeutas los que se encuentran a favor de la regla de cambiar hábitos de los 21 días, ya que es lo que tarda la mente y el cuerpo en adaptarse a una situación.

Sheila González Oliva

La regla de los 21 días tiene mucho que ver con automizar, es decir, cada día hacemos cosas por inercia como lo es subir al coche y que nos abrochemos de manera inmediata el cinturón de seguridad. Lo mismo ocurre con esta regla ya que automizar un acto hace que el cerebro de manera involuntaria lo adquiera como un hábito. Numerosos estudios acreditan que esta famosa regla es lo que tarda el ser humano en adaptarse a un nuevo cambio o hábito. Asimismo, se compara con el tiempo que tardan las células madre en diferenciarse en nuevas neuronas en el cerebro.

Todos los seres vivos seguimos unos ciclos que tienen relación con la naturaleza y las propias funciones biológicas. Al igual que los ciclos menstruales duran 28 días de promedio, hay otros biorritmos como el emocional e intelectual que duran menos, para ser exactos esos 21 días. Así lo concluyeron de manera totalmente separada los investigadores Michael Smolensky, experto en cronobiología de la Universidad de Texas (EE. UU.), y Zerrin Hodgkins, de Londres.

Coger las llaves o la cartera sin pensarlo antes de salir de casa, son actos que realizamos por inercia Coger las llaves o la cartera sin pensarlo antes de salir de casa, son actos que realizamos por inercia

Por lo tanto, si se consigue mantener un comportamiento de manera regulada y consevutiva durante estas tres semanas se podrán alcanzar nuevas rutinas. Tan solo hay que seguir el mismo patrón cada día para que el cerebro se adapte a las nueva situación. Por ejemplo, a la hora de hacer una dieta son estas 504 horas las que tardan en asimilar este nuevo cambio. Por el contrario, cuando ya se lleven un par de semanas si se cambia ese hábito el cuerpo notará 'algo raro' ya que poco a poco se ha ido adaptando a los nuevos hábitos rutinarios.

Ademas de establecer esta regla, que tiene sus beneficios tal como han comprobado estudios científicos en todo el mundo, hay que añadirle también el factor de fuerza de voluntad y equilibrio mental debido a que un cambio no se produce de la noche a la mañana. Más que fuerza de voluntad se puede decir que para lograr el reto hay que armarse de paciencia cada día para así mantener la calma durante todo el proceso.

DECLARACIONES DE MÉDICOS

En 1887, el padre de la psicología científica, William James, escribió un artículo, 'El hábito', en el que exponía la enorme plasticidad cerebral y cómo son necesarios 21 días para la formación de un nuevo hábito. Tal fue la acogida de la teoría que ha llegado hasta la actualidad. Por otro lado, Maxwell Maltz, un reconocido cirujano plástico de la Universidad de Columbia en la década de 1950, y también conocido por avalar la teoría de los 21 días, empezó a darse cuenta de un patrón que seguían sus pacientes: cuando les modificaba algún rasgo de la cara, por ejemplo, la nariz, les llevaba 21 días acostumbrarse al nuevo aspecto.

Si queremos adoptar un habito nuevo, una buena técnica es ir apuntando los días en el calendario Si queremos adoptar un habito nuevo, una buena técnica es ir apuntando los días en el calendario

Además, también observó que el síndrome del miembro fantasma en los amputados seguía el mismo patrón de la regla de los 21 días: "Estos y muchos otros fenómenos observados comúnmente tienden a mostrar que se requiere de un mínimo de 21 días para que una imagen mental establecida desaparezca y cuaje una nueva", escribió Maltz en su libro Psycho-Cybernetics (Psico Cibernética: el secreto para mejorar y transformar su vida), un libro de autoconocimiento que habla del potencial humano, y que ha vendido millones de copias en todo el mundo.

Según Maltz "actuamos y sentimos no de acuerdo a la realidad, si no a la imagen que nos hemos formado de ella. Los hábitos, sean buenos o malos, se forman de éste mismo modo". Para que ésto sea posible, Maxwell exige que "sea aplazado todo juicio crítico y todo razonamiento analítico durante éste lapso, con el fin de darse a sí mismo una oportunidad para comprobar o negar la validez de dichos conceptos para su vida".

La técnica de los 21 días es muy utilizada, por ejemplo, en dietasLa técnica de los 21 días es muy utilizada, por ejemplo, en dietas

SALIR DE LA ZONA DE CONFORT

Vivir siempre de la misma manera hace crear ciertas fronteras, miedos e inseguridades, por eso todo cambio puede generar algo de ansiedad e incertidubre por lo que pueda ocurrir. Es por ello que mientras se hace este reto en todo momento se mantenga la calma y se tenga cierta motivación para afrontar las nuevas circunstancias que se van a poner por delante. Es cierto que durante las primeras semanas de la regla de los 21 días todo se haga cuesta arriba ya que se está 'enseñando' al cuerpo y a la mente otro tipo de comportamientos.

Hay que tener en cuenta que cada vez que se repita una acción va a costar un poco menos, porque la ruta neuronal utilizada se establece cada vez más de forma permante hasta que al final se convierte en un acto automático. Educar al cerebro a que funcione como queremos ayuda a conseguir nuestros objetivos. Una vez superada la regla de los 21 días la ansiedad habrá desaparecido, y se gozará de una vida más sana y feliz y con un nuevo hábito en nuestra vida. Por lo tanto, reto conseguido.

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