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Me cuesta mucho tomar decisiones, ¿qué puedo hacer?
Me cuesta mucho tomar decisiones, ¿qué puedo hacer?
SÍ O NO

Me cuesta mucho tomar decisiones, ¿qué puedo hacer?

Hay decisiones que se nos hacen muy difíciles porque tenemos miedo a equivocarnos, pero en verdad nuestra vida se construye de esta manera,

Pau Sanz Vila

La vida de cada persona depende, en gran medida, de las decisiones que tome a lo largo de ella. Es por esto que la toma de decisiones produce tanto miedo cuando llega el momento de decantarse por un camino u otro, porque existe ese miedo al fracaso, ante una decisión que en muchas ocasiones puede traer un gran número de consecuencias posteriores. Pero, ¿todas las consecuencias que traiga una mala decisión serán negativas? ¿No es posible que, a pesar de haber tomado una mala decisión, esta vaya seguida de nuevos caminos que hasta el momento no habían estado al alcance de nuestra mano? ¿Cómo podemos estar tan seguros de que estos nuevos caminos no serán mejores que los anteriores?

Nuestra vida avanza gracias a las decisiones.

En casos donde la toma de decisiones llegue a resultar tan complicada que exista un sentimiento de bloqueo continuo en el día a día, es importante plantearse la opción de acudir a un psicólogo para que pueda encontrar una solución, que permita abrir nuevos caminos o buscar los motivos que crean ese miedo. Por ejemplo, aquellas personas que han recibido una educación demasiado estricta en el hogar durante la infancia, verán mermada su autoestima y, en muchos casos, no sentirán la seguridad necesaria para tomar una decisión y asumir que podría resultar un éxito o un fracaso. En estos casos, la única alternativa es volver a crearse, comenzar a quererse desde cero, pues es fundamental creer en uno mismo y sentir la fuerza necesaria para afrontar los errores, y saber que se puede seguir adelante a pesar del fracaso, pues mientras continúen nuestras vidas, tendremos que tomar una decisión tras otra.

¿Cuántas personas han pensado, tras hacer algo, ojalá no hubiese hecho esto, así ahora no estaría atravesando por la mala situación actual? ¿Cómo sería de fácil tomar una decisión, si fuésemos capaces de ver previamente los resultados a través de una pantalla? Es habitual pensar en todas estas preguntas, saber que las cosas podría ser diferentes y tener miedo a lo que vendrá, pero afrontar que esos pensamiento son algo natural y que lo importante es poder seguir adelante a pesar de ellos, es la clave que nos llevará a tomar las decisiones que abrirán nuevas fronteras.

Las decisiones pueden ser buenas o malas, pero lo importante es que sean nuestrasLas decisiones pueden ser buenas o malas, pero lo importante es que sean nuestras

Sin decisiones no hay éxito ni fracaso

Si una persona no toma la decisión de abandonar el hogar familiar, buscar trabajo y vivir de alquiler en otra ciudad, posiblemente estará toda la vida viviendo en el lugar donde nació, con su familia y con el trabajo que pueda conseguir en la zona, y esto puede ser un fracaso. Aceptar aquello con lo que uno nace como la única posibilidad, puede ser el error que cierre una vida entre fronteras impidiendo que pueda crecer y expandirse, siempre y cuando no sea eso lo que se quiere para uno mismo. Tener sueños es, al mismo tiempo, tener una meta a seguir, y esas metas necesitan valentía para ser alcanzadas.

Sentir miedo es normal, el secreto está en aprender a caminar a pesar de él. Si una persona no se decide a llevar a cabo lo que comentamos anteriormente y estudiar, por ejemplo, medicina, nunca llegará a ser un gran médico, nunca aprenderá a vivir solo, nunca conocerá a todas las nuevas amistades del campus universitario, etc. Cualquier vida puede cambiar bruscamente, o resultar lineal y aburrida, por el simple hecho de no querer tomar una decisión, es por ello que siempre será preferible equivocarse en la respuesta y afrontar las consecuencias, a no decidir nada y nunca saber lo que podría haber pasado, ya que de ese modo estaríamos estancando nuestras vidas. No obstante, no todo el mundo tiene por qué querer cambiar su vida ni creer que se está perdiendo algo, nosotros y nosotras debemos sopesar, previamente, qué prioridades tenemos.

No dejes que otros tomen decisiones por ti

Hay muchos casos en los que otras personas (parejas, padres o amigos), pasan la vida tomando decisiones por otro, pero cuando este sujeto pierda a quien toma decisiones por él, se encontrará en una de las peores situaciones posible, no sabrá tomar decisiones por sí mismo. Es por ello que siempre debemos tomar nuestras propias decisiones, no importa si se vive en familia, en pareja o en un piso con amigos, todos somos nosotros mismos y nadie puede tomar mejor las decisiones, ni ser más consciente de lo que se puede ganar o perder, que nosotros mismos.

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