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Las 3 fases del amor: la evolución de la relación sentimental
Las 3 fases del amor: la evolución de la relación sentimental
UNA BUENA RELACIÓN

Las 3 fases del amor: la evolución de la relación sentimental

Descubre las tres fases por las que pasa el amor y cómo se produce la evolución de la relación sentimental.

Maria del Carmen Roldán Prieto

El amor es como una droga. Las mariposas en el estómago, esa sensación de que estás flotando en la cima del mundo, sentirte tan especial y ver a la otra persona como la más maravillosa del mundo... Es todo tan bonito en el amor que crea adicción.

Numerosas películas, canciones, novelas, pinturas, etc., tienen como tema principal el amor. Pero el amor no es un sentimiento exclusivo de los humanos. Si la formación de vínculos de pareja a largo plazo se toma como criterio para la existencia del amor, entonces otros mamíferos y aves también muestran esta tendencia a enamorarse.

El amor es un sentimiento que provoca felicidadEl amor es un sentimiento que provoca felicidad

Otro criterio importante para la existencia del amor es la gran inversión que hacen los padres para su descendencia. Debido a que los humanos invierten mucho en sus hijos, la emoción del amor evolucionó en nuestra especie. De modo que nos lanzamos a la compañía de la persona que amamos el tiempo suficiente para criar a la descendencia con éxito.

Por estos cambios que experimentamos, la ciencia se ha interesado por el amor y las reacciones que nos provoca en nuestro interior. Los estudios han separado tres etapas o fases diferentes que además también están relacionadas con diferentes hormonas.

Las fases del amor

Un factor importante que contribuye al misterio que rodea a la emoción del amor es que no es una emoción simple. La emoción de la ira, por ejemplo, es fácil de entender. Alguien hace algo que viola tus derechos o perjudica tus intereses y te sientes enfadado o enfadada con esa persona.

Pero el amor, especialmente el amor romántico, es mucho más complejo que eso. Para poder comprender mejor las cosas de las que se compone el amor, una buena idea es pensar en el amor como parte de varias fases por las que todos pasamos cuando nos enamoramos, desde el momento en que sentimos la primera punzada de deseo de establecer una relación sentimental segura, a largo plazo, con alguien.

Fase 1: Lujuria

La lujuria es la primera de las fases del amor, cuando empieza a gustarte una persona. Cuando te fijas en alguien se crea el escenario para comenzar a enamorarte de esa persona, como si fuera un flechazo. Puede que te guste su aspecto físico, su forma de hablar, de caminar o de moverse en general, o bien puedes enamorarte de su actitud y de su personalidad.

La lujuria es el impulso sexual básico que motiva a una persona a buscar varias parejas sexuales. Es posible que sientas interés sexual por muchas personas, pero lo más probable es que no busques establecer una relación sentimental con todas ellas. En esta fase de enamoramiento te fijas un poco más en esa persona con la que quieres establecer una relación sentimental a más largo plazo, especialmente si notas algo de reciprocidad.

El estado de ánimo influye muchísimo en el sexo y va directamente relacionado con el placerEl estado de ánimo influye muchísimo en el sexo y va directamente relacionado con el placer

Los síntomas físicos de la fase de lujuria son el enrojecimiento al hablar con esa persona especial, temblor e incluso aumento de la frecuencia cardíaca. Tus hormonas se están desatando en esta fase. La dopamina crea sentimientos de euforia, mientras que la adrenalina y la norepinefrina son responsables del aumento de los latidos del corazón y la inquietud.

Los síntomas psicológicos pueden incluir excitación sexual, pensamientos fantasiosos con esa persona y ansiedad que deriva del miedo a ser rechazado. Provoca ansiedad el estar constantemente bajo la presión de tratar de impresionar a tu enamorado y de no hacer nada "tonto" que pueda darle una imagen negativa de ti. Pero, esta ansiedad es la que hace que muchas veces digas tonterías o cosas sin sentido, que actúes de manera más torpe. Esto se debe a que estás más preocupado o preocupada por esa persona que te gusta que por tu manera de hablar o actuar.

Fase 2: Atracción, Infatuación

En esta fase comienzas a sentir una fuerte atracción por esa persona especial. De hecho, en esta fase te obsesionas con esa persona. Esto suele ocurrir si la otra persona también muestra interés por ti. Si la fase de lujuria es más abierta a diferentes parejas sexuales, la fase de atracción se centra en aquella persona que corresponde a tus sentimientos.

La fase de atracción activa los sistemas de recompensa de tu cerebro a medida que vas sintiendo una fijación abrumadora por tu pareja. Esta misma parte del cerebro es la que se activa en aquellas personas que padecen trastorno obsesivo compulsivo o TOC. Esto quiere decir que puedes pasar mucho tiempo viendo sus fotos, mirando sus perfiles en redes sociales y hasta puedes planear encuentros "fortuitos" con esa persona. También puedes comenzar a soñar con él o ella por las noches.

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En definitiva, tu cerebro intenta engañarte para que pienses que esta persona a la que estás enganchado o enganchada es perfecta para ti. Esto forma parte del instinto de conservación de la especie humana, ya que gracias a este engaño del cerebro se forman las parejas que buscarán la procreación. Encontrar un compañero o una compañera y reproducirse es una tarea demasiado importante, evolutivamente hablando, como para pensar racionalmente en las deficiencias de tu pareja sexual.

Fase 3: Unión o rechazo

Cuando la atracción romántica se desvanece, llega una fase en la que el efecto cegador de las hormonas y los neurotransmisores termina y comienzas a ver a tu pareja como realmente es. Si esta realidad satisface tus criterios en cuanto a lo que debería ser tu pareja a largo plazo, entonces aparece el apego o unión, de lo contrario, se rechaza y se produce la ruptura de la relación sentimental.

Pero esto puede pasar también a la inversa, es decir, si tu pareja te rechaza pasada la segunda fase, entonces te hundes en las profundidades de la desesperación, especialmente si tú todavía permaneces en la fase de atracción. No obstante, si tu pareja te acepta te invade la euforia.

Ten cuidado porque no siempre se produce una unión, también existe la opción de fracasarTen cuidado porque no siempre se produce una unión, también existe la opción de fracasar

Estando en la tercera fase, comienzas a hacerte preguntas para evaluar si tu compañero o compañera tiene futuro contigo. Preguntas como si puedes confiar en él o ella o si te ves capaz de compartir el resto de tu vida con esa persona rondarán en tu mente. Si respondes a estas preguntas afirmativamente, la atracción se convierte en un vínculo estable a largo plazo. Es posible que ya no sintáis esa locura el uno por el otro, pero tendréis la certeza de que queréis estar juntos pase lo que pase.

En esta etapa de unión, las endorfinas y las hormonas vasopresina y oxitocina inundan tu cuerpo, creando una sensación general de bienestar y seguridad que conducirá a una relación sentimental duradera. Esta etapa, por tanto, evolucionó para motivar a las personas a permanecer juntas el tiempo suficiente para completar las responsabilidades con respecto a la descendencia que comentábamos antes.

Puede suceder que en esta fase seas consciente de que algo de la relación no encaja todo lo bien que debería, pero a pesar de ello te aferres a ella. Esto hará que albergues sentimientos de resentimiento que terminarán por romper esa relación sentimental.

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