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Cómo afrontar psicológicamente el tener que emigrar a otro país
Cómo afrontar psicológicamente el tener que emigrar a otro país
EMIGRACIÓN

Cómo afrontar psicológicamente el tener que emigrar a otro país

Emigrar a otro país es una decisión muy dura, y echaremos de menos a nuestra familia, amigos, entorno y cultura, por eso se necesita poner en marcha recursos de afrontamiento.

Beatriz Rico Rodríguez

La decisión de una persona por emigrar siempre ha sido, por norma general, una dura decisión. Dejar atrás a amigos, familiares y a todo tu entorno conocido es difícil y más cuando uno se enfrenta a iniciar una vida desde cero, en soledad o acompañado, en otro país. La emigración siempre ha existido y son muchos los factores por los que una persona decide tomar ese camino, aunque en su mayoría vienen dados por el deseo de tener un estilo de vida mejor.

Por fortuna, actualmente la emigración no se ve como antaño pues hoy en día existe tecnología tan potente que permite conectar una parte del mundo con otra de manera simultánea, algo que facilita bastante el proceso de cambio. No obstante, tener que emigrar supone un drástico cambio en toda la rutina diaria que puede llegar a afectar psicológicamente a una persona, aunque esto dependerá de cómo sea el nuevo entorno, su capacidad de adaptación y las condiciones con las que se encuentre en el país de destino.

Es importante tener en cuenta que emigrar a otro país va a suponer no solo un cambio geográfico, sino que además uno se topará con un estilo de vida y una cultura diferentes a la de su país de origen. Dentro de un mismo continente, el cambio puede afectar a ciertos aspectos a los que uno fácilmente se podría acostumbrar, pero si el traslado es intercontinental, entonces el choque y la diferencia cultural entre ambos países puede ser realmente dura para la persona en cuestión. Si estás planeando emigrar en busca de nuevas oportunidades y no quieres que esto te afecte psicológicamente, a continuación, Bekia te propone una serie de consejos que harán que todo el proceso sea más llevadero.

Lo más complicado al cambiar de país es que dejas a familia y amigos detrásLo más complicado al cambiar de país es que dejas a familia y amigos detrás

Infórmate bien sobre el país al que emigras

Hace no muchos años, la única fuente de información que uno tenía era el boca a boca y las experiencias contadas por todos aquellos que volvían a su país de origen tras muchos años viviendo en el extranjero. Por fortuna, hoy en día, las nuevas tecnologías están al alcance de todos y tan solo basta con buscar algo de información en internet para conocer todo y más acerca de la cultura, tradiciones y modo de vida de un país concreto.

El primer consejo antes de emigrar que deberías tener en cuenta sería el de informarte sobre tu destino. Todo esto incluye que investigues sobre cómo funciona su burocracia, su sociedad, cuál es su religión, sus costumbres, tradiciones, etc. Esto evitará que tu nuevo entorno te resulte chocante o te resulte un cambio demasiado chocante, además de que te será de gran ayuda a la hora de adaptarte, pues ya tendrás una base de conocimiento sobre el lugar.

Analiza cómo esperas sentirte en las primeras semanas

Antes de nada y para evitar que la realidad golpee las expectativas y sueños con los que ibas a tu destino, párate a pensar en cómo será tu llegada, tus primeros días y cómo te sentirás. Sé honesto contigo mismo y asume que lo que más notarás será tristeza por estar lejos de tu casa y amigos, desorientación en un entorno que no conoces, recelo o desconfianza ante situaciones poco comunes en tu día a día, y un sinfín de emociones más.

Para aclarar tus ideas, puede que te sirva poner todo esto por escrito, además de imaginar con qué problemas u obstáculos te puedes topar en los primeros días. No te tomes esto como algo negativo y no quieras ver todo por el lado malo, simplemente sé objetivo. Una vez tengas hecho este análisis, pasa a también analizar el aspecto positivo de tener que viajar a otro país e intenta ver todo como una experiencia que te hará aprender a desenvolverte y a superar la soledad inicial.

Una vez estés allí, cuida de las cosas más básicas

Cuando se emigra a otro país, sobre todo cuando este está situado en otra franja horaria, es habitual que el cuerpo sufra del conocido jet lag y que le cuesta adaptarse a los nuevos horarios y ritmos. Acostumbrarse a la nueva rutina, ya sea en tu casa y en tu trabajo, además de todo el estrés que supone mudarse a otro país con una cultura y sociedad diferentes supondrá para tu cuerpo y mente un esfuerzo extra.

Intenta hacer nuevas amistades en tu nuevo país para no sentirte soloIntenta hacer nuevas amistades en tu nuevo país para no sentirte solo

Para evitar que toda esta situación te sobrepase y que caigas en una profunda tristeza, ten en cuenta que, en un principio, es normal notar una sobrecarga de estrés porque el cuerpo necesita aclimatarse poco a poco. Para aliviar los efectos del jet lag y de un cambio tan drástico, es muy importante que atiendas a tus necesidades más básicas como el descanso o la alimentación. Come bien e intenta descansar las horas que necesites para que tu cuerpo se adapte a los cambios de horarios. Si notas que, con el paso del tiempo, la situación no se normaliza y que tu cuerpo y mente están empezando a resentirse, acude al médico para que pueda ayudarte. Acudir a un profesional, tanto si ves que el estrés y la tristeza así como la mala salud física están anidando en ti, es fundamental.

Intenta construir amistades en tu destino

Tener uno o varios conocidos en el país a dónde vayas a emigrar te puede llegar a ayudar mucho en el momento de trasladarte y de conocer tu nuevo hogar. No tener amistades en tu nueva ciudad puede provocar que te desanimes y que acabes aislándote del mundo, algo que acabará por pasarte factura y generándote una sensación de vacío. Tampoco intentes suplir esta falta de amigos o conocidos hablando a todas horas con tus familiares y amigos pues esto, aunque te pueda aliviar la tristeza momentáneamente, no solucionará tu problema real como puede ser la soledad inicial.

Centra tu esfuerzo y pensamientos en que has de construir una nueva vida en un sitio diferente al tuyo de origen y, por tanto, de nada sirve lamentarse. Quítate la vergüenza, huye de la soledad perenne e intenta crear nuevas amistades, ya sea dentro de tu entorno laboral o con algún vecino que veas predispuesto. Si esto no te funciona, siempre puedes recurrir a Internet, y a toda la cantidad de aplicaciones que existen online para conocer a gente nueva. Además, si te mudas a otro país en el que no se habla tu idioma nativo, puedes coger la excusa del idioma para participar en grupos de intercambio de idiomas y conocer así a gente que esté interesada en aprender tu lenguaje y en hacer nuevas amistades.

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