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Ganas de aventura: por qué esa necesidad de buscar siempre nuevas experiencias
Ganas de aventura: por qué esa necesidad de buscar siempre nuevas experiencias
NUEVAS EXPERIENCIAS

Ganas de aventura: por qué esa necesidad de buscar siempre nuevas experiencias

Los tiempos han cambiado y con ellos nuestros hábitos y rutinas, que cada vez son más efímeras y sentimos la necesidad de un cambio constante.

Irmina Merino Vidal

Vivimos en un mundo en el que todo cambia muy deprisa. La gran cantidad de opciones que tenemos para escoger en la mayoría de los aspectos que nos rodean hacen que tengamos la oportunidad de poder probar muchas de ellas, haciendo que nos cansemos con rapidez de aquellas que ya hemos tenido la posibilidad de experimentar o de utilizar. Por eso, este concepto se aplica en todos los ámbitos de nuestra vida, no solamente en los objetos materiales, sino que tiene un fuerte impacto en nuestras emociones.

Un nuevo mundo de posibilidades por explorar

Por lo tanto, conceptos como la moda de usar y tirar está teniendo mucha repercusión en nuestra vida diaria. Antes, una prenda de vestir era para casi toda la vida. Su coste elevado y su difícil elaboración a mano hacían que se debiese cuidar cada una de ellas con esmero y lucirse en tantas ocasiones como fuese posible. Sin embargo, ahora podemos acceder a comprarnos muchas de estas prendas por precios muy económicos y muchos sectores, como el de la moda, se aprovechan de ello haciendo que las tendencias cambien mucho y con rapidez, de manera que el consumidor tenga la necesidad de comprar más y desechar aquellas que ya no utiliza.

Ahora necesitamos comprar más y desechar la ropa que no utilizamosAhora necesitamos comprar más y desechar la ropa que no utilizamos

Algo parecido sucede en el campo de las emociones. El hecho de poder conocer a mucha más gente y con facilidad, algo que no era posible antes de la aparición y popularización de las redes sociales, ha hecho que las amistades y las relaciones de pareja sean cada vez más efímeras. Como es fácil encontrar a otra persona dentro de un mundo lleno de ellas, es normal que se tengan más ganas de conocer gente nueva y de vivir experiencias desconocidas.

En el campo de los viajes, ahora es más fácil que nunca poder desplazarse de un lugar al otro. Los avances en tecnología nos permiten poder volar hasta el punto más lejano del planeta en tan solo unas horas y el hecho de hablar idiomas o saber utilizar adecuadamente los dispositivos electrónicos adecuados hacen que podamos comunicarnos con facilidad allá donde vayamos. Todo esto ha hecho que viajar sea más económico y se haya convertido en algo muy popular, por lo que son muchas las personas que realizan grandes viajes, al menos, una vez al año. Algo que era totalmente impensable para la generación anterior a la de los jóvenes actuales, sin tener que remontarnos a años atrás.

Adicción a buscar nuevas experiencias

El hecho de tener tantas posibilidades al alcance de la mano tiene sus aspectos positivos. Por ejemplo, la persona se convierte en alguien más tolerante y con mayor empatía, porque ha tenido la posibilidad de tener más vivencias en comparación con las generaciones anteriores, las cuales con duras penas habían viajado ocasionalmente al extranjero o tenían unos valores mucho más cerrados y no tenían la posibilidad de conocer tantos puntos de vista como podemos ahora, sin abandonar la comodidad del hogar, gracias a las redes sociales y a los medios de comunicación.

Tener tantas posibilidades al alcance de la mano tiene sus aspectos positivosTener tantas posibilidades al alcance de la mano tiene sus aspectos positivos

Para muchas personas se convierte en algo apasionante el hecho de poder descubrir cosas nuevas y poderlas añadir a su lista de experiencias y conocimientos. Por eso, es normal que se convierta en algo adictivo. Mientras más nuevas vivencias vaya adquiriendo más ganas tendrá de conocer algo insólito, que no haya tenido la posibilidad de vivir hasta el momento. Además, es probable que quiera compararlo con otras personas, quienes también gustarán de descubrir nuevas cosas que hacer, no solamente viajando, sino en todos los aspectos de su vida diaria.

Esto puede hacer que las personas con tantas ganas de aventura y de vivir nuevas experiencias se cansen con facilidad de aquello que se convierte en rutinario. Así pues, puede que no quieran tener una pareja estable, al descubrir que se pierde la magia del enamoramiento inicial con el tiempo, o que no encuentren un trabajo que les haga sentir a gusto, ya que cuando aprendan a cómo realizar las tareas quizás pierdan la ilusión del principio y tengan ganas de buscar otro nuevo para volver a recuperar la ilusión.

Estas ganas de aventura no son algo negativoEstas ganas de aventura no son algo negativo

Estas ganas de aventura no son algo negativo. No obstante, habrá que aprender a canalizarlas si no se quiere que conviertan a la persona en alguien continuamente descontento. El hecho de vivir en un cambio constante hace que se tomen mejor las noticias súbitas que puedan recibir y que no tengan miedo a arriesgar a la hora de salir de su zona de confort. Sin embargo, deberán saber encontrar el balance entre las ganas de aventura y una vida cotidiana normal. La rutina es algo con lo que debemos aprender a vivir todos, ya que no podemos vivir en un cambio constante, porque el ser humano necesita seguir unas pautas para encontrar la paz emocional y para ser feliz. Por lo tanto, este perfil de personas deberá encontrar un trabajo con el que se sientan a gusto y a una persona a la que amen, aprendiendo que habrá más opciones allá fuera, pero que han tomado la mejor elección y que nadie ni nada es perfecto. Así podrán tener una vida estable emocionalmente, a la vez que podrán seguir viviendo aventuras de manera ocasional, valorándolas así en mayor medida y disfrutándolas como se merece sin cansarse ni sentirse decepcionado o incompleto.

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