Menú
9 cosas que tu jefe quiere que hagas sin decírtelo
9 cosas que tu jefe quiere que hagas sin decírtelo
TRABAJO

9 cosas que tu jefe quiere que hagas sin decírtelo

No te pierdas estas cosas que tu jefe quiere que hagas pero sin tener la necesidad de decírtelo... ¡Así subirás puestos en tu empresa!

Mª José Roldán Prieto

Muchos jefes quieren que sus empleados sean excelentes trabajadores en sus empresas para poder sacar el máximo potencial... pero no todos los jefes explican con detalle lo que esperan de sus empleados, de hecho, es posible que esperen que sean los mismos empleados quienes descubran qué deben hacer en cada momento determinado de su jornada laboral.

En ocasiones, puede ser complicado saber exactamente lo que tu jefe necesita o quiere de ti. No importa en qué ámbito laboral trabajes, hay algunos rasgos universales que los jefes quieren que las personas hagan. Estas características no solo hacen que el día a día de un jefe sea más fácil, sino que puede ponerte en una vía rápida para un aumento o ascenso. 

1. Dar buenos resultados

Sí, esto suena obvio, pero en realidad entregar resultados es lo principal que tu jefe necesita de ti. Después de todo, es por eso que te contrató. Tienes las herramientas y el conocimiento para entregar resultados, y depende de ti hacerlo. Tu jefe estará allí para que recibas asesoramiento, apoyo y ayudarte a superar los momentos difíciles, pero debes proporcionar resultados y luego cumplirlos como parte habitual de tu trabajo para hacer las cosas bien. Recorrerlo no te hará ganar puntos con el jefe, ni avanzará tu carrera... pero es necesario conseguirlo cada día.

Puede ser complicado saber exactamente lo que tu jefe necesita o quiere de tiPuede ser complicado saber exactamente lo que tu jefe necesita o quiere de ti

2. Ser puntual

Es muy desagradable que llegues tarde a tu puesto laboral. Hacerlo una vez de forma puntual y justificada puede tener un pase, pero hacerlo cada día es un motivo de despido. Depende de ti tener la gracia de comunicarte con tu jefe y sus colegas cuando suceden estas cosas. Los jefes recuerdan quién está allí a tiempo, y esas personas serán las que puedan contar en el futuro para los ascensos o mejoras de proyecto.

3. Tener tu propia opinión

Los jefes suelen estar ocupados gestionando todo, desde personas hasta situaciones de crisis, mientras tratan de dirigir un negocio, no es una tarea fácil. Entonces, dar un marco de referencia al hablar o enviar un correo electrónico sobre proyectos y entregas puede marcar una gran diferencia, tener la iniciativa siempre será una buena idea.

Reconoce que tienes un poder increíble para dar forma a cómo el jefe ve algo si vas más allá de la típica pregunta vaga de '¿Qué piensas?'. Tener en cuenta que tu jefe tiene otras cosas en mente y tu trabajo debe ser importante tanto dentro de la empresa como teniendo en cuenta que tu jefe no puede estar todo el día contigo para ayudarte a hacer las cosas bien.

Los jefes suelen estar ocupados gestionando todoLos jefes suelen estar ocupados gestionando todo

4. No andarse por las ramas

Nada enfada más a un jefe que el hecho de que te andes por las ramas esperando que sea él quien te solucione las cosas. Confías en tu jefe, pero tu jefe debes confiar en ti y en tu buen hacer en el trabajo.

Si estás escribiendo un correo electrónico, tómate el tiempo para editar tu mensaje y desglosar lo que necesitas decir en diferentes partes para que tu jefe pueda leer y comprender fácilmente lo que estás tratando de transmitir. Cualquier oportunidad que puedas crear para ahorrarle tiempo a tu jefe, y ayudarle a evitar frustraciones innecesarias, también te beneficiará.

5. Ser rápido en tus peticiones o programar citas

Nos sucede a los mejores: pasas por la oficina de tu jefe y preguntas: "¿Tienes solo un segundo para repasar esto?" y 20 minutos después estás llegando al final de tu "segundo rápido", momento en el cual tu jefe no parece estar prestando demasiada atención a lo que dices. Crees que es porque a él no le gustan tus ideas o no le importa tu problema... ¿En realidad? Es porque ahora está llegando tarde a una reunión y está tratando de no ser grosero cortándote.

Debes ser realista sobre el tiempo que necesitas con tu jefe, y no entres en su oficina por un "segundo" si lo que tienes que decir inevitablemente tomará más tiempo. En lugar de presentarse sin previo aviso, tenga la previsión de programar un tiempo con él y obtener su calendario.

Ser emprendedor ayuda mucho a impresionar al jefeSer emprendedor ayuda mucho a impresionar al jefe

6. Aporta soluciones

Todos hemos escuchado esto: no traigas problemas, trae soluciones. Es un cliché masivo, pero, como con todos los clichés, contiene una gran de verdad. Si siempre traes problemas, la gente eventualmente dejará de escuchar. Sin embargo, si traes soluciones, serás recordado positivamente, incluso si no siempre funcionan el 100% de la veces.

Los jefes siempre están buscando personas que se preocupen lo suficiente por sus roles para mejorar tanto sus propias áreas de responsabilidad como las de los demás. Tener la creatividad y el ingenio para al menos tratar de resolver las complicaciones te hará ser reconocido por ser ingenioso y por ser un jugador de equipo que busca el bien mayor.

7. Ten iniciativa

Ser emprendedor ayuda mucho a impresionar al jefe, pero rara vez se toma la iniciativa. De hecho, esta calidad suele ser la pieza principal de retroalimentación para tu equipo en cada evaluación de desempeño. ¿Ves un problema o una necesidad internamente con un cliente? ¿Por qué no tratar de desarrollar soluciones antes de que se lo asignen a alguien? Esto muestra tu disposición a participar, así como tu capacidad para resolver problemas y ser efectivo. Tu naturaleza proactiva te hará destacar entre los demás, y tu jefe sin duda lo notará.

8. No te tomes las cosas personalmente

Lo que sucede en la oficina no es algo personal, solo son negocios. Esto es especialmente cierto cuando se trata de los comentarios que te da tu jefe. Los jefes deben dar comentarios constructivos sobre su trabajo sin preocuparse por herir tus sentimientos.

Si te encuentras tomando las cosas de manera personal, no tienes que reaccionar. Cuando te pones a la defensiva, envías una señal de advertencia de que hay algo de qué preocuparse. En cambio, lo ideal es respirar profundamente y recordar que los comentarios te ayudarán a prosperar y crecer.

9. Entiende que la decisiones las toma el jefe

Los jefes tienen que tomar decisiones constantemente. Algunos de estos son muy difíciles, y muchos de ellos no se pueden discutir en detalle con los empleados. Lo más probable es que no estés de acuerdo con todos ellos. Pero depende de ti cómo reaccionas ante ellos.

Si bien está bien preguntarle al jefe por qué tomó una decisión, reconoce que puede no tener la libertad de compartir todos los detalles. Es un buen momento para asumir una intención positiva y darle el beneficio de la duda dado el conjunto de circunstancias en las que se encontraba. Hacer juicios innecesarios puede parecer infantil e incluso desalentar a tu jefe de imaginarte en un rol más importante en el futuro.

Artículos recomendados