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TRUCOS Y CONSEJOS

Odio a todo el mundo: ¿qué puedo hacer?

Odio a todo el mundo: ¿qué puedo hacer?
Lara Fernández Díaz
Última actualización: 17 Febrero 2019
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Hay que tener cuidado con las emociones, porque pueden ser nuestras enemigas si nos dejamos llevar demasiado por ellas.

En la actualidad, muchas personas se sorprenden a sí mismas teniendo reacciones o sentimientos de odio y rabia hacia los demás o hacia ciertas situaciones que viven. Algo que se refleja en un comportamiento negativo por parte de estas personas, que sienten enfado, irritación y malestar por casi todo día tras día. Pero, ¿por qué se genera este odio de manera constante?

Normalmente las personas que perciben odio hacia los demás es debido a experiencias desagradables que han vivido. Esas experiencias provocan que la persona en cuestión se vaya aislando y con el tiempo, rechace el contacto con los demás. Es decir, son los malos tragos que le han tocado vivir los que hacen que se ponga un escudo de protección porque piensa que le va a volver a ocurrir lo mismo con cualquier otra persona que se le cruce en su camino. A su vez, esto tiene como consecuencia que pida o exija de manera explícita o implícita a las personas que tiene a su alrededor mucha atención.

Las personas de nuestro alrededor también se pueden ver afectadasLas personas de nuestro alrededor también se pueden ver afectadas

Dicho de otra manera, estas personas tratan de llenar el vacío social que tienen con las pocas personas con las que mantienen una relación. Algo que puede resultar agobiante y a su vez, generar rechazo, siendo este recibido por la persona en cuestión como una injusticia y una traición que le haga sentirse incomprendido. En definitiva, la persona siente que todo el mundo es malo, que nadie merece la pena y que para sufrir, es mejor no relacionarse e ir cada vez estrechando más y más su círculo de amistades hasta que llegará un día, en que estas acabarán desapareciendo y la persona se vea sola y sin ningún tipo de apoyo. Ahí será cuando llegará el aislamiento completo. Algo que, en los seres humanos, es incompatible con la palabra felicidad. Esto se debe a que las personas, por su propia naturaleza, son seres sociales.

Debemos evitar los malos pensamientosDebemos evitar los malos pensamientos

Lo fundamental para no llegar hasta el punto que se ha explicado previamente, será evitando tener malos pensamientos en la cabeza y evitando que las experiencias condicionen completamente la manera en la que se ve el mundo. Es decir, no generalizar el concepto de que las personas son malas, traidoras y que antes o después acabarán fallando. Se trata de limpiar la mirada y no ver lo negativo en las conductas ajenas, algo que en ocasiones, ni siquiera existe. De igual manera, se debe intentar tener una memoria que no sea selectiva para las cosas malas. Esto viene a decir que la persona debe de recordar tanto lo bueno como lo malo de los demás, y no sólo guiarse por la parte negativa sino valorar todo lo demás. Por ejemplo, si una persona ha tenido una ruptura a causa de una infidelidad con su pareja, no debería de sentir que toda la relación ha sido un engaño y arrepentirse de todo. Aunque cada historia tiene sus circunstancias, está claro que la vida sigue, y quedarse con la peor parte o recuerdo sólo hará que la persona viva con amargura. Lo fundamental es superar las situaciones, aprender de los errores y quedarse con los buenos momentos, que son los que realmente beneficiarán a la persona.

¿Qué hacer para dejar de sentir odio hacia los demás?

  • Analizar las situaciones que provoquen dicho odio: En ocasiones, la rabia y el rechazo que se siente es precipitado y por ello, sentarse y analizar detenidamente la situación servirá para razonar y ser coherente en la manera en la que responder a las distintas situaciones. Se recomienda entonces intentar limpiar las experiencias. Es decir, si aquello que molesta a la persona ocurrió hace mucho tiempo y no se volvió a repetir, hay que pasar página y no quedarse en el rencor acumulado. Lo fundamental en este momento será centrarse en el presente y en lo que se viva en adelante y dejar a un lado aquello que causó dolor.
  • Hablar con la persona que produce ese odio: Si ha habido algo que ha molestado a la persona, lo más importante es que intente hablar con el o la causante de esa reacción con el fin de reconducir la situación y evitar que vuelva a repetirse. El fin de la conversación, por lo tanto, deberá de ser constructivo. De no ser así, nada se solucionará y sólo hará que la situación se quede más fría y distante.
  • Analizar su vida y modificar lo que no le guste de ella: Hay que pensar con sinceridad en aquello que no ofrece cosas positivas e intentar cambiarlo. En definitiva, proponerse metas y objetivos además de luchar para lograrlos.
  • Hay que quedarse con lo positivoHay que quedarse con lo positivo

  • Buscar la parte positiva de los demás: Se trata de intentar valorar los aspectos positivos de las otras personas. Aunque esto resulte complicado en ocasiones (y más después de algunas experiencias negativas), hay que ser objetivo y pensar que todos tienen defectos o debilidades. Nadie pasará por el mundo sin decir que se ha equivocado. Finalmente, también es importante valorar los aspectos positivos propios y pensar en ellos.
  • Deja a un lado los juicios de valor: A veces cuando falta información se tienda a hacer conjeturas o pensar en situaciones que no han tenido lugar realmente. Lo fundamental llegados a este punto es no juzgar hasta no saber todo lo necesario para poder dar una opinión coherente. Como se ha dicho anteriormente, todo el mundo se equivoca.
  • Relacionarse: Finalmente, se trata de volver a lo que se ha comentado en un principio. Aislarse no es bueno por lo que habrá que ser capaz de relacionarse y no tener miedo ni pensar en que eso puede hacer daño. No hay que generalizar y pensar en que por el hecho de haber salido herido anteriormente eso no va a cambiar jamás.

La autocrítica, la objetividad y la templanza serán tres aspectos que ayudarán a la persona a conseguir todos los que se ha planteado anteriormente. A veces la vida lleva a las personas a vivir situaciones complicadas por las que no desearían haber pasado. Lo importante llegados a esos casos es saber tener una buena respuesta y quedarse con lo positivo ya que de no ser así, nunca se podrá vivir con total tranquilidad y felicidad.

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