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Qué son los ataques de pánico
Qué son los ataques de pánico
MIEDO

Qué son los ataques de pánico

Los ataques de pánico se desencadenan en situaciones en las que, de manera probable o no, tememos por nuestra vida.

Cristina Pardo Torres

Mucha gente confunde los ataques de pánico, con ataques de ansiedad, entendiéndolos como iguales, ya que guardan varios parecidos en cuanto a su sintomatología. Pero en realidad, son conceptos muy diferentes.

Una de las diferencias más relevantes radica en que los ataques de pánico se originan cuando la persona se siente en peligro, con la sensación de que su vida corre un alto riesgo, y acaban cuando la amenaza desaparece; en cambio, los ataques de ansiedad persisten por un largo periodo de tiempo tras la situación que los desencadena, siendo originados por el miedo ante una dificultad, preocupación, etc.

Entonces, ¿Qué es un ataque de pánico?

Los ataques de pánico se caracterizan por ser una sensación de miedo muy intenso y de malestar general, normalmente ocasionados por vivir una situación que origina que la persona se sienta en peligro de muerte o que corre un alto riesgo.

Este peligro que percibe puede ser real o imaginario, pero su organismo lo detecta como una situación amenazante. Hay gente que es más propensa a sufrir este tipo de ataques, ya que su sistema nervioso tiende a activar señales de alarma con más facilidad.

Los ataques de pánico son diferentes a los ataques de ansiedadLos ataques de pánico son diferentes a los ataques de ansiedad

¿Cuáles son sus síntomas?

Según el DSM V, donde se recogen todos los trastornos mentales, sus síntomas y otros criterios para diagnosticarlos, las personas que padecen ataques de pánico, ya sea por un peligro real o provocado por su mente, pueden llegar a sentir unos trece síntomas, de los cuales para ser diagnosticado, hay que presentar cuatro.

1. Palpitaciones.

2. Dolor en el pecho.

3. Miedo a morir, a desmayarse a perder el control o a volverse loco.

4. Temblores por todo el cuerpo.

5. Sudoración.

6. Desmayos.

7. Sensación de frio o de calor.

8. Sensación de irrealidad, es decir, estar viviendo algo irreal

9. Debilidad general.

10. Entumecimiento de las extremidades.

11. Sensación de hormigueo.

12. Sensación de atragantamiento o de ahogo.

13. Náuseas.

No obstante, hay que tener en cuenta que cada persona puede padecer síntomas diferentes dentro del cuadro sintomatológico anterior, pero según estudios, hay cuatro perfiles sintomáticos que predominan, divididos por las siguientes áreas:

- área cardiológica.

- área neurológica.

- área neumonológica.

- área gastroenterológica.

¿Qué consecuencias tiene?

En algunos casos, los ataques de pánico se convierten en un arma de doble filo, ya que la persona los considera una situación de peligro y siente miedo de padecerlos. Esto lleva a que cualquier señal que le indique que va a sufrir uno, sea entendida como amenaza por su organismo y origine un nuevo ataque de pánico.

Es decir, sufren ataques de pánico por miedo a sufrir ataques de pánico. Además por esta razón, muchas personas cambian de manera brusca sus vidas, sus rutinas, su aficiones, etc; con el fin de evitar padecerlos.

Otro problema que podemos encontrar es el desencadenamiento de otros trastornos como pueden ser:

- El trastorno de ansiedad ante la dificultad de controlar la situación y el miedo de padecerlos.

- La depresión, ya que el miedo se apodera de ellos, se aíslan y sienten que su vida pierde sentido.

- Problemas con el consumo abusivo de sustancias: Con las cuales tratan de aliviar la ansiedad que los provoca, evadirse del miedo y desconectar de la realidad.

- Agorafobia, es decir, miedo a los espacios abiertos.

Para afrontar los ataques de pánico el tratamiento psicológico es el más efectivoPara afrontar los ataques de pánico el tratamiento psicológico es el más efectivo

¿Tiene tratamiento? ¿Cuál es?

Existen varios tratamientos con lo que hacer frente a los ataques de pánico, los más conocidos son: el tratamiento farmacológico y el tratamiento psicológico, a base de psicoterapia. Generalmente se recurre al uso de ambos, ya que se complementan, aunque la terapia sin fármacos es totalmente válida y efectiva, evitando que la persona establezca una dependencia de los primeros.

- Tratamiento farmacológico: Antes ataques de pánico los psiquiatras recetan ansiolíticos para calmar la ansiedad y antidepresivos para disminuir la posible depresión. No es recomendable acudir a este tipo de tratamiento, ni tomar antidepresivos como prevención.

- Tratamiento psicológico: Este tratamiento se basa en la psicoterapia o terapia cognitivo-conductual, donde el psicólogo a base del dialogo, le enseñará a afrontar las crisis, a enfrentarse a las situaciones que le provocan el pánico, a entender lo que le ocurre, etc. Todo ello, otorgándole de recursos con los que disminuir la ansiedad y el miedo y controlar la situación.

Algunos especialistas creen que si a estos dos tipos de tratamientos el paciente incorporar actividades que le ayudan a tranquilizarse, a respirar profundamente, a sentirse en calma; como pueden llegar a ser: el yoga, la meditación o mindfulness, la relajación, etc, así como sentirse comprendido, apoyado, etc; la recuperación y el aprendizaje a controlar el miedo puede verse afectado positivamente.

No obstante, si cree que puede estar sufriendo ataques de pánico, lo primero que tiene que hacer es acudir a un especialista, él o ella valorará sus circunstancias y le recomendará el tratamiento que crea más adecuado para su caso, además le realizará un seguimiento con él que poder adaptarlo adecuadamente.

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