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Cómo dejar de tener hipocondría
Cómo dejar de tener hipocondría
MIEDO

Cómo dejar de tener hipocondría

La hipocondría es un tipo de fobia que, como todas, se puede superar con ayuda, te explicamos qué hacer si quieres dejar de ser hipocondríaco.

Andrea Fernández Rodríguez

Mantener la salud, aunque no siempre en primer plano, es uno de los valores que guía nuestro día a día. No queremos enfermar y, por ello, comemos unos alimentos y dejamos otros, hacemos deporte, descansamos bien... y, sobre todo, cuando sentimos algo que creemos que no debería estar ahí acudimos a un profesional sanitario para que nos dé una respuesta acerca de qué está yendo mal.

Ese malestar crea una preocupación que normalmente se desvanece cuando, por ejemplo, el médico nos explica qué ocurre y cómo solucionarlo. Sin embargo, hay personas que se mantienen preocupadas de forma constante por su salud. Estas personas sufrirían un trastorno psicológico llamado hipocondría.

¿Qué es la hipocondría?

La hipocondría se trata de un trastorno en el que la persona está totalmente segura de padecer una enfermedad grave o potencialmente mortal. Esta creencia se mantiene a pesar de que los diferentes especialistas (por lo común muchos) han indagado y descartado la existencia de cualquier clase de patología.

En la base de este trastorno estaría una gran susceptibilidad para percibir cualquier cambio corporal a la que se le suma una mala interpretación de sensaciones que, cualquier otra persona sin esa extrema preocupación por la salud, calificaría como normales (por ejemplo, latidos fuertes de corazón, tos...).

Esta creencia les lleva a acudir a muchas consultas médicas (conducta denominada "doctor shopping") cuyos resultados nunca les satisfacen y, a la larga, la constante frustración les provoca un malestar añadido que termina por afectar a todas las áreas vitales de la persona.

Las personas con hipocondría pronto dejan de confiar en su médicoLas personas con hipocondría pronto dejan de confiar en su médico

De hecho es común que, de acudir a consulta psicológica, lo hagan más bien por problemas de depresión o ansiedad que por la preocupación de estar enfermos. También es muy frecuente encontrar que las relaciones familiares, sociales o laborales están afectadas.

Síntomas de hipocondría

Resumiendo brevemente lo expuesto hasta ahora, la característica esencial de la hipocondría es la preocupación y el miedo a enfermar o tener la firme convicción de sufrir una enfermedad grave, a partir de interpretación exageradas de percepciones corporales. Otros síntomas son:

1. Ansiedad excesiva ante el miedo a enfermar.

2. Control y atención constante al propio cuerpo para detectar cualquier variación.

3. Centran todas sus conversaciones, con conocidos y desconocidos, en torno a su sufrimiento y signos de enfermedad.

4. Buscan información que confirme sus temores ya sea preguntando a otros enfermos o, lo cada vez más común, buscando en internet.

5. Las visitas a los especialistas sanitarios se multiplican a pesar del deterioro de la confianza que depositan en ellos ya que nunca confirman sus sospechas.

¿Cómo dejar de ser hipocondríaco?

La mejor forma de superar el trastorno es siempre consultar a un profesional de la salud mental para que ayude a la persona a cambiar sus interpretaciones sobre las señales corporales.

Es un proceso difícil ya que se trata de un comportamiento muy útil que ha dejado de ser saludable al llevarlo al extremo lo que provoca un sufrimiento excesivo. Sin embargo, no se puede pretender que la persona deje de preocuparse por su salud pues esas percepciones son necesarias para que los médicos nos puedan decir cómo superar una enfermedad cuando esta acontece.

El trabajo desde la consulta psicológica, además de superar el miedo y la ansiedad que este genera, se pretende reconstruir la vida de la persona. Superar un trastorno no es deshacerse de los síntomas, sino aprender a vivir de una forma más saludable que nos aproxime a la mejor versión de nosotros mismos que siempre tenemos en mente.

Debes aprender a dejar de poner la atención en las sensaciones negativas de tu cuerpo y enfocarla a otras cosasDebes aprender a dejar de poner la atención en las sensaciones negativas de tu cuerpo y enfocarla a otras cosas

A pesar de que nuestro primer consejo es que el afectado acude a consulta con un profesional de la salud mental, os señalamos algunas pautas que pueden presentarse como los primeros pasos para combatir la hipocondría:

1. Detén la búsqueda constante de confirmación de las creencias de enfermedad. Tanto hablar de ello todo el tiempo como buscar información en diferentes fuentes tienen la intención, aunque no sea consciente, de calmar ese miedo a enfermar y la ansiedad a corto plazo. Sin embargo, a la larga supone que este miedo se mantenga o intensifique y que cada vez busquemos esa confirmación con más rapidez.

2. Cambia el foco de atención. No concentres todos tus recursos atencionales en tu cuerpo y todas las sensaciones que este provoca. Unos días te sientes hinchado, otros quizá algo dolorido o fatigado...Está en constante funcionamiento y los cambios son totalmente normales. Busca desplazar parte de esa energía que empleas hacia el exterior, atender a tu alrededor. Seguramente lleves tanto tiempo centrado en tu cuerpo que hayas dejado de sentir otras muchas cosas.

3. No anticipes constantemente consecuencias negativas o catastróficas ante esas señales corporales que te preocupan. Intenta ser reflexivo y plantéate diferentes alternativas. La mayoría de las veces la más sencilla es la correcta. Por ejemplo, ante dolor de estómago es más común que se deba a una mala digestión que a una úlcera.

4. Cuando contrastes tus preocupaciones no ignores los resultados en contra. Como si fueses un científico que se plantea una hipótesis debes tomar en cuenta la información tanto a favor como en contra. Si te han hecho muchas pruebas y el resultado es que todo está bien, tenlo en cuenta.

5. Aprende alguna técnica de relajación. El miedo o ansiedad continuos hacen que tu cuerpo se resienta. Las diferentes técnicas de relajación o meditación ayudan a la regulación fisiológica de estas emociones que nos provocan tanto malestar. Esa regulación, además de ayudarte a superar o mantener a raya ese miedo, se permitirá tener otra perspectiva de la situación.

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