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No permitas que las redes sociales dañen tu autoestima
No permitas que las redes sociales dañen tu autoestima
AUTOESTIMA

No permitas que las redes sociales dañen tu autoestima

Las redes sociales están a la orden del día, pero si no tienes cuidado, podrían dañar tu autoestima más de la cuenta... ¡pero puedes evitarlo!

Mª José Roldán Prieto

Las personas sienten el impulso de ver las redes sociales de las personas que conocen (y que no conocen) para "manterse al día". Parece que no ver las redes sociales es un problema de interacción social, cuando en realidad es todo lo contrario. Las redes sociales también han agudizado la envidia social y puede perjudicar la amistad ente las personas. Entonces, ¿cómo puedes sobrevivir a la era de Facebook, Instagram y Twitter con tu autoestima intacta?

Todo empieza bien hasta que miras la pantalla

Imagina que es lunes por la mañana. Has empezado la mañana en lo alto, pensando en el fin de semana que acabas de pasar con tu familia. No fue como si hicieras algo espectacular, pero tuviste momentos especiales con tu pareja e hijos que te recordaron lo buena que es la vida. Después te metes en el Facebook y la primera publicación que ves es la nueva cocina de tu vecino o cómo tu amigo pasó un fin de semana increíble en un lugar idílico. Otro conocido muestra su nuevo coche... y te quedas mirando la pantalla con la envidia corriéndote por las venas.

De repente, parece que la vida es difícil, es decir, difícil para ti, ya que todos los demás tienen algo que celebrar. ¿Quién quiere un tiempo de calidad en casa cuando podría estar viviendo unas vacaciones idílicas? Lo que parecía precioso hace solo unos momentos ahora ha adquirido una mancha de mala calidad y de segunda mano.

Las personas sienten el impulso de ver las redes sociales de las personas que conocenLas personas sienten el impulso de ver las redes sociales de las personas que conocen

Nadie tiene una vida mejor. Tienen una vida diferente

Antes de comenzar a organizar tu propia fiesta de víctima, piensa que nadie tiene una vida mejor a la tuya, solo son vidas diferentes. Además, lo que muestran en sus redes siempre serán imágenes perfectas, de una supuesta vida perfecta, pero no mostrarán los momentos más bajos porque nadie quiere ver eso y mucho menos, mostrarlo al mundo.

Si todos los miembros de tu vecindario fueran invitados a poner sus problemas en una bolsa y colocarlos en el centro de una calle, donde sería libre de intercambiarlos por los de cualquier otra persona, sería más que probable que recuperes tus propios desafíos... Porque los problemas de las personas suelen parecerse bastante, aunque no hablen de ello.

Todas las personas tienen problemas con los que lidiarTodas las personas tienen problemas con los que lidiar

Todos tienen problemas

Todas las personas tienen problemas con los que lidiar. Si te despiertas sin problemas, estás muerto. Al menos tienes las herramientas para enfrentar tus propios desafíos... y si no las tienes, deberás buscarlas. Es justo, pero es difícil evitar esa punzada de celos cuando ves cuántos seguidores están ganando tus competidores mientras tu presencia en las redes sociales languidece. 

No compares tu vida con los demás; más bien, compara tus actividades diarias con tus propios sueños y prioridades. Cuando te comparas, devalúas tus esfuerzos y dispersas tu energía en la búsqueda de algo que no está de acuerdo con lo que realmente quieres.

Cada vez que ves a alguien que tiene algo que realmente quieres, mira en lo más profundo y toma nota de lo que ya tienes. Vale la pena recordar que hay un lado negativo en todo... pero también lo hay positivo... Por lo tanto, no importa lo emocionante que parezcan las vacaciones de tu amigo, en algún momento su placer se verá diluido por algún elemento de dolor.

No compares tu vida con los demásNo compares tu vida con los demás

En lugar de utilizar las redes sociales como una herramienta narcisista, que nadie aprecia, considera cómo puedes servir a tu comunidad compartiendo información o inspiración que sea verdaderamente significativa... En lugar de compartir imágenes que despierten la envidia de otros, solo por tu propio beneficio emocional. Es cierto que todos disfrutamos el reconocimiento, y no hay nada de malo en sentirse satisfecho cuando sus publicaciones reciben un pulgar hacia arriba. Pero, no consideres los "me gusta" como un aval de tu persona. 

En lugar de utilizar las redes sociales como una herramienta narcisista, que nadie aprecia, considera cómo puedes servir a tu comunidad compartiendo información o inspiración que sea verdaderamente significativa. De esta manera, no solo estás proporcionando un impulso que todos disfrutarán; también puedes construir una marca personal.

Piensa en las personas más poderosas del mundo, las que realmente marcan la diferencia, y pregúntate: ¿les importa cuántos 'me gusta' han recibido en una publicación?

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