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Qué es la bifobia
Qué es la bifobia
BISEXUALIDAD

Qué es la bifobia

La bifobia es un tipo de LGTBfobia relativa al desprecio a las personas bisexuales, además de los estereotipos y prejuicios que hay sobre ellas.

María Isabel Baena González

Los prejuicios son el pan de cada día en nuestra sociedad; existen prejuicios hacia la identidad sexual de las personas, hacia la su color de piel, su país de nacimiento o su estatus social. Todos estos prejuicios, independientemente de a qué hagan referencia, son tóxicos puesto que su baso es el desconocimiento y su repercusión principal es el rechazo de mujeres y hombres cuya identidad o gustos escapan a la normatividad.

Si bien es cierto que hablamos a menudo de las repercusiones tan negativas que tiene la homofobia, el racismo, el machismo o el clasismo, hay un prejuicio que suele pasar muy desapercibido, convirtiéndolo en algo incluso más peligroso. Estamos hablando de la bifobia, que son los prejuicios en contra de las mujeres y hombres bisexuales; es decir, contra las personas que se sienten atraídos por otras personas, independientemente de su sexo.

Las personas bisexuales no son más promiscuas ni más infielesLas personas bisexuales no son más promiscuas ni más infieles

Bifobia significa, de forma literal, odio o miedo hacia las personas bisexuales. Es una fobia completamente diferente a la homofobia, pese a que guarda una raíz en común, y es la discriminación hacia la diversidad sexual que mujeres y hombres acaban sufriendo por igual. No obstante, mientras que de la homofobia sí que se habla abiertamente, la bifobia suele encubrirse; y es que se habla muy poco de las personas bisexuales, haciéndolas ver como una fase entre la heterosexualidad y la homosexualidad, cuando nada más lejos de la realidad. Es más: el mero hecho de considerar la bisexualidad una fase es bifobia, porque está cerrando una puerta a todos aquellos que se consideren bisexuales, y se les está indicando que lo que sienten no solo es que esté mal, sino que ni siquiera existe.

No obstante, la bifobia trae consigo una inmensa cantidad de prejuicios añadidos hacia las mujeres y hombres bisexuales. Pese a que seguramente ya los habréis oído todos, en el artículo de hoy nos vamos a encargar de desmentirlos uno por uno; solo así podremos desmontar mitos y acabar con la bifobia latente en nuestra sociedad.

1. Ser bisexual no es ser promiscuo

Hay quien, al oír hablar de bisexualidad, lo primero que piensa es que son personas promiscuas y a las que les atrae el sexo sin más, independientemente de la identidad sexual de la otra persona. Nada que ver: una persona bisexual puede tener relaciones sexuales esporádicas como cualquier otra, así como relaciones románticas. La única diferencia es que se puede sentir atraída tanto por mujeres como por hombres, indistintamente. Esto no implica que vaya a querer hacer tríos; puede ser bisexual y preferir el sexo en pareja, y con amor de por medio. ¡O puede no hacerlo! Pero nada de esto tendrá que ver con su identidad sexual.

2. No es una fase

La bisexualidad no es una fase; este es el pensamiento con más bifobia inoculada, sin lugar a dudas. Señalar la bifobia como una fase, como algo temporal, es decirles a todos aquellos que se declaran bisexuales que están equivocados, y que no tienen siquiera madurez suficiente como para conocer su identidad sexual.

La bisexualidad no es una fase, no es una etapa, no es un paso entre la heterosexualidad y la homosexualidad, y tampoco es un escondite para aquellos que no se quieren declarar abiertamente homosexuales. Es una forma de sentir más, es una identidad sexual.

3. Si eres bisexual, te gustan hombres y mujeres por igual

Esto no es exactamente así, puesto que puedes ser bisexual sin que haya ningún tipo de vara de medir; es decir, pueden gustarte más los hombres que las mujeres, o viceversa, sin que eso implique que ya no eres bisexual. La bisexualidad no significa que tengas que estar necesariamente con el mismo número de hombres y de mujeres en tu vida, porque al fin y al cabo lo que implica es que te puedes enamorar tanto de una persona como de otra, ¡sin más!

Existen muchos prejuiocios sobre las perosnas bisexualesExisten muchos prejuiocios sobre las perosnas bisexuales

4. Ser bisexual es ser infiel por naturaleza

Este es un prejuicio que se suele achacar tanto a las personas bisexuales como a las homosexuales, y es tacharlos de infieles. Guarda mucha relación con el primer prejuicio del que hemos hablado, el de la promiscuidad. Según quien piensa así, las personas bisexuales son incapaces de establecer relaciones monógamas y duraderas. Para ser sinceros, cualquier persona puede ser fiel o infiel independientemente de hacia quien se sienta atraído; o puede decidir tener una relación abierta, sin más. No tiene nada que ver con quién te atraiga, o con si te gustan solo hombres o también te atraen las mujeres.

5. A los bisexuales les gusta todo, sin distinción

Uno de los argumentos más bifóbicos sin duda es señalar que una persona bisexual intenta estar con todas las personas del mundo; es como creer que un hombre homosexual tratará de entablar relación con todos los hombres a su alcance. Si una persona heterosexual no lo hace, ¿qué puede llevarnos a pensar que una bisexual sí? ¡Nada que ver!

Ser bisexual no implica que pierdas la capacidad de decidir quién te gusta y quién no. Como todos, las personas bisexuales tendrán unos gustos marcados en cuanto a mujeres y hombres de su agrado.

6. Una relación heterosexual no te hace dejar de ser bisexual

En ocasiones, cuando una persona bisexual está con otra de distinto sexo en una relación duradera, se tiende a pensar que la bisexualidad "se le ha pasado". ¡Y no! Porque, de nuevo, la bisexualidad no es una fase y creer esto es bifobia. Una persona bisexual, como el propio término indica, puede estar con mujeres y hombres indistintamente, sin que esto implique que en un momento dado sea heterosexual y en otro homosexual. Porque precisamente lo que significa bisexualidad es eso.

El problema principal de todos estos prejuicios es que crean en nuestra cabeza un concepto totalmente erróneo y equivocado de lo que es realmente la bisexualidad. No solo afecta a quien sea homosexual o heterosexual, sino que también daña directamente a las personas bisexuales, puesto que ven cómo no se las tiene en cuenta a la hora de tener relaciones por su sexualidad, cómo se las discrimina por su identidad sexual y, sobre todo, cómo se las invisibiliza. Es un tabú sexual más que deberíamos romper para conseguir una sociedad inclusiva.

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