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¿Cómo sé si tengo que acudir a un psicólogo o a un psiquiatra?
¿Cómo sé si tengo que acudir a un psicólogo o a un psiquiatra?
PROFESIONAL

¿Cómo sé si tengo que acudir a un psicólogo o a un psiquiatra?

Cuando sufrimos emocionalmente o tenemos un trastorno mental debemos acudir a un profesional que nos ayude, pero ¿en qué se diferencia el psicólogo del psiquiatra?

Andrea Fernández Rodríguez

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la salud se define como "el estado de pleno bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad". Sin embargo, es común que descuidemos todos aquellos malestares que no vengan directamente de nuestro cuerpo.

Otras veces sí somos conscientes de nuestro malestar mental o emocional pero no tenemos claro si deberíamos acudir al psicólogo o psiquiatra. Los problemas de índole emocional tradicionalmente se han tratado como problemas a resolver apoyándose en el entorno sin acudir a ningún profesional. Y es que, es bien sabido que contar con personas queridas que nos ayuden es muy importante a la hora de sentirse mejor pero hay muchas cosas que pueden hacer que no sea suficiente o la mejor opción.

Puede que no queramos compartir lo que nos ocurre con alguien que nos conoce bien o que no tengamos a nadie adecuado o presente para que nos apoye, o quizá, ya hemos buscado una solución en los más allegados pero no sea suficiente. Entonces se nos plantean preguntas: ¿Tengo que acudir a un profesional? ¿Debería acudir a terapia?

Señales de que necesitamos un psicólogo o psiquiatra

1. Tienes dificultades para hacer frente al día a día, es decir, tu funcionamiento diario se ve dificultado por tu malestar.

2. Aparecen síntomas físicos que no tienen un origen orgánico o sufres ataques de pánico o ansiedad.

3. Tus emociones se descontrolan. Por ejemplo, aparece un llanto intenso y constante junto a un sentimiento de profunda tristeza que se prolonga en el tiempo.

4. Este descontrol emocional te impide actuar de la forma que lo haría normalmente.

5. Te encuentras en una situación límite que no sabes resolver con los recursos a tu alcance.

6. Tienes pensamientos, ideas o intentas acabar con tu vida.

7. Tienes grandes dificultades para descansar o dormir que te impiden llevar una vida normal.

En general, lo que caracteriza a la necesidad de acudir a un profesional de la salud mental es que nuestro estado de malestar nos impide funcionar con normalidad en nuestra vida cotidiana.

Dependiendo de nuestro caso será más adecuado el psiquiatra o el psicólogoDependiendo de nuestro caso será más adecuado el psiquiatra o el psicólogo

Descartar causas orgánicas

Hay muchas enfermedades endocrinológicas, neurológicas o cardiológicas entre otras que pueden expresarse mediante síntomas conductuales como son la

ansiedad o la depresión. Eso hace que sea realmente importante descartar la presencia de cualquier patología orgánica. Por ello, se suele aconsejar acudir en primer lugar al médico de atención primaria para que se efectúe un examen físico completo.

¿A qué profesional acudir?

Una pregunta muy común que se hace a todo profesional de la salud mental nace de la confusión resultante ante la existencia de dos figuras de atención terapéutica. ¿Debo acudir al psiquiatra o al psicólogo?

Aunque son dos profesionales que tienen el mismo objetivo, mejorar la salud mental de la persona, sus medios para llegar a él son bastante diferentes. Por un lado, los psicólogos, basándose en las emociones y conducta de las personas que acuden a consulta, realizan los diagnósticos y plantean una terapia para ayudar a superar y enfrentarse a las situaciones que afectan al individuo. Por otro lado, los psiquiatras, desde su enfoque médico, ponen el foco sobre aspectos orgánicos que puedan llevar a producir un trastorno mental, buscan mejorar la vida del paciente a través de un tratamiento farmacológico que intenta disminuir los síntomas.

Sabiendo esto, sigue siendo difícil tener claro qué profesional es el más adecuado. Por norma general se recomienda acudir al médico de cabecera que realice una revisión física completa (imprescindible como hemos comentado antes) que junto a tu historia médica personal y la información que le aportes podrá indicar cuál es la mejor opción. Si no estamos de acuerdo con esta opción o bien hemos decidir a la práctica privada directamente, hay algunas situaciones que pueden ayudarnos a decantarnos por uno u otro profesional. Aun así, es muy común que ambos trabajen juntos.

¿Cuándo ir al psicólogo?

Algunas situaciones que evidencian la necesidad de consulta psicológica:

- Pasar por una situación traumática que es origen de un gran malestar emocional.

- Problemas de alimentación como la bulimia, anorexia o atracones recurrentes.

- Sentimientos de tristeza intensos y constantes durante un tiempo. Estos sentimientos aparecen junto a pensamientos negativos frecuentemente.

- En ocasiones ligado al sentimiento de tristeza aparecen pensamientos suicidas o intentos de atentar contra la propia vida.

- La dependencia o abuso de algún tipo de sustancia, es decir, la existencia de una adicción. Pudiendo tratarse también de adicción al juego, compras...

- Sufrir un desequilibrio emocional como una ansiedad o estrés excesivos, dificultad para controlar las emociones, ira incontrolable, nerviosismo constante...

En España podemos recibir terapia en el sistema público de sanidad o por clínicas privadasEn España podemos recibir terapia en el sistema público de sanidad o por clínicas privadas

¿Cuándo ir al psiquiatra?

Las señales que nos indicarían que un psiquiatra podría ser la mejor opción:

- Una depresión o ansiedad severa e incapacitante.

- Sospecha de algún trastorno mental con síntomas psicóticos como la esquizofrenia o el trastorno bipolar.

- Siempre que otro profesional (médico o psicólogo) nos remita a este especialista.

¿Dónde puedo acudir a terapia?

Es España hay dos opciones. Por un lado tenemos la atención pública que nos ofrece nuestro sistema de salud. Su punto fuerte es que está conformada por profesionales con una formación contundente y que es gratuita. La mayor desventaja es que, como todo gran sistema, tiene una gran afluencia que puede hacer que las citas se vean dispersas en el tiempo lo que podría entorpecer la terapia.

Por otro lado, tenemos la atención privada donde podemos escoger al profesional que deseamos que nos atienda. Sin embargo, puede resultar muy caro sobre todo para los tratamientos que se prolongan en el tiempo.

Lo que siempre hay que tener en cuenta es que debe ser un profesional de confianza con el que entablemos una relación sólida en la que nos sintamos cómodos. En la mayoría de los casos será una personas a la que le contaremos cosas muy íntimas y, aunque tanto el psiquiatra como el psicólogo mantendrán la confidencialidad de lo dicho en consulta, no con todos nos tenemos que sentir a gusto.

Este artículo no pretende recetar ningún tratamiento o terapia. Aportando esta información se busca animar a las personas que sientan que se verían beneficiados de algún tratamiento a que acudan y destierren el pensamiento de que una terapia en salud mental es "sólo para locos".

Como señalamos al inicio, debemos entender nuestra salud como un todo y debemos cuidarnos en todos y cada uno de los aspectos que la conforman para poder tener una buena calidad de vida.

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