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Cómo dejar de tener remordimientos al acabar la semana
Cómo dejar de tener remordimientos al acabar la semana
CRECIMIENTO

Cómo dejar de tener remordimientos al acabar la semana

¿Cuando acabas la semana te sientes mal por lo que NO has logrado? Esos remordimientos deben acabar, ¡ya!

Mª José Roldán Prieto

Muchas personas cuando acaban una semana sienten que no han sido todo lo productivos que hubiesen querido, también se pueden sentir culpables por no haber practicado más deporte o no haber pasado más tiempo en familia. Quizá tú también seas de esas muchas personas que se arrepienten al final de cada semana por las cosas que hicieron y las que desearían haber hecho.

El problema puede ser un problema menor como olvidar una cita o implicar un problema importante que te pueda provocar serios problemas. Normalmente las personas se arrepienten en diferentes áreas de la vida como por ejemplo: educación, profesión, la pareja, la crianza de los hijos, superación personal u ocio. La buena noticia es que puedes abordar los arrepentimientos que tengas al final de cada semana, por lo que pierdes enfrentarse a ellos y mejorar tu calidad de vida.

Reconoce tus arrepentimientos

Es posible que tu arrepentimiento se deba a la inacción o tomar las decisiones incorrectas... pero todos cometemos errores aunque sea uno grande como dejar el trabajo de forma compulsiva y quedarte sin ingresos a final de mes. A veces, el orgullo se interpone en el camino y evita que las personas admitan sus arrepentimientos.

Mientras te castigas por un error que cometiste o si te vuelves a enfadar todas las razones por las que deberías haber sabido que no serían útiles... es necesario que te tomes unos minutos para reconocer que tu arrepentimiento puede ayudarte a aprender de tus errores.

Es saludable estar arrepentido si has hecho daño a otras personas, porque querrás remendar ese error. Es necesario que aprendas a etiquetar y nombrar tus emociones, reconocer que tus oportunidades de crecimiento están dentro de ti.

Sin metas claras a largo plazo, es probable que termines lamentándote al final de la semanaSin metas claras a largo plazo, es probable que termines lamentándote al final de la semana

Identifica tus metas a largo plazo

Sin metas claras a largo plazo, es probable que termines lamentándote al final de la semana. ¿Quieres cuidar mejor tu salud? ¿Quieres obtener un título universitario? ¿Quieres criar a tus hijos de manera diferente?

Considera cómo quieres que sea tu vida en 5, 10 y 20 años en el futuro. Pensar en el futuro es clave para crear el tipo de vida que quieres vivir... con menos remordimientos y con más acciones que te lleven a ello.

Establecer metas semanales

Establecer metas semanales te ayudará a convertir tus ideas en acciones. Puedes preguntarte cosas como: "¿Qué quiero en los próximos siete días para tener menos remordimientos a final de semana?" O "¿Qué puedo hacer hoy para sentirme mejor durante el día y también mañana y el resto de días?".

Quizá quieras perder peso, hacer más ejercicio o mejorar las habilidades de algún hobbie que tengas... Escribe tus objetivos semanales y así aumentarás las probabilidades de tener éxito en eso. Una vez que lo escribas te metalizarás de lo que tienes que hacer, ¡y lo harás! Escríbelo en una libreta, en un papel de la nevera, en tu móvil... ¡donde quieras! Pero tenlo apuntado.

También puedes tener objetivos diarios

Identifica un paso que puedes hacer cada día para acercarte más a tu objetivo semanal. Tus objetivos diarios pueden incluir cosas como: "Voy a hacer ejercicio durante 20 minutos" o "Estaré 15 minutos limpiando mi armario".

Haz que tus objetivos sean una acción claras en tu vida, pueden ser pasos pequeños o bastante ambiciosos, pero lo que importa es que mantengas tus expectativas razonables cada día y que además, seas capaz de llevarlas a cabo.

Prepárate para hacer las cosas bien

Tienes que estar preparado para el éxito porque así te sentirás muy bien cuando cumplas tus objetivos diarios. Si por ejemplo quieres hacer ejercicio antes del trabajo, prepara tu bolsa e deporte antes de ir a dormir y deja tus zapatos para correr al lado de la cama.

Si quieres escribir un libro programa un tiempo todos los días para escribirlo y márcalo en tu calendario. Si te sientes tentado de tumbarte en el sofá y ver la televisión en lugar de escribir tu libro, pon una alarma para comenzar a escribir tu libro, y después haz lo de tumbarte en el sofá y ver la televisión. Prepararse para el éxito puede aumentar las posibilidades de alcanzar tus metas. Unos pocos cambios estratégicos podrían ser todo lo que necesitas para aumentar tu capacidad de éxitos.

No todo va siempre bien

Debes tener muy en cuenta que no todo va siempre bien... hay veces que los objetivos no van como uno quiere. Quizá estés haciendo dieta y de repente tengas una época de ansiedad y no puedas hacerla como te gustaría o simplemente la olvidas un tiempo para no agobiarte. También es posible que lleves varias semanas con mucho trabajo y eso te esté quitando tiempo para pasar en familia.

Debes tener muy en cuenta que no todo va siempre bienDebes tener muy en cuenta que no todo va siempre bien

Piensa en los problemas que debes enfrentarte cada semana y desarrolla un plan para resistir la tentación de hacer las cosas mal, puedes superar esos desafíos. Cuando tengas un plan claro sobre lo que tienes que hacer ante los obstáculos diarios, estarás más equipado para poder alcanzar todos tus objetivos, tanto semanales como diarios.

Hazte responsable

La responsabilidad tiene un aspecto clave para mantener la motivación y hay muchas maneras diferentes de responsabilizarse. Es importante encontrar las estrategias que funcionarán mejor para ti.

Por ejemplo, marcar cada día que vas al gimnasio en un calecido puede ayudarte para mantenerte en el buen camino. También puedes tener una aplicación en tu móvil que te permita ver cuál es tu progreso diario y mantenerte motivado para continuar haciendo las cosas bien.

Hay personas que comentan sus objetivos a otros para que eso les ayude a ser más responsables de las cosas que quieren lograr. Puedes comentar tus objetivos a tus amigos íntimos para que de esta manera te sientas obligado a hacerlos y no decepcionarte a ti mismo/a.

¿Cómo va el progreso?

Reflexionar sobre tu progreso es importante, por lo que tendrás que pensar en esto durante unos minutos al día. Piensa en lo que has hecho bien y cómo podrías hacerlo mejor mañana. Escribe un diario porque es una manera de seguir tus progresos y entender tus emociones. Así, al final de cada semana, o una vez al mes, lee todos los pasos que has seguido y los que has conseguido. Te darás cuenta como el trabajo duro te ayudará a tener menos remordimientos en tus semanas... ¡y alcanzarás mejor el éxito!

No olvides celebrar tus éxitos y si algo no sale bien... fíjate en esos errores y en cómo podrías mejorar.

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