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Las claves psicológicas para dejar de fumar
Las claves psicológicas para dejar de fumar
ADICCIÓN AL TABACO

Las claves psicológicas para dejar de fumar

Nuestra fortaleza psicológica es fundamental para superar la adicción al tabaco, pues gran parte de nuestra ansiedad por fumar se debe a factores contextuales.

Carmen María Pérez Muñoz

Como ya sabes, fumar es un hábito insano mortalmente perjudicial para la salud. Para muchos, es casi imposible poder dejar de fumar aun sabiendo las consecuencias negativas que provoca, como las arrugas, el mal aliento, los dientes y los dedos amarillos, mayor riesgo de infarto y mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer como el de pulmón y lengua, entre otras muchas más consecuencias negativas.

En Bekia, te contamos algunas claves psicológicas para poder dejar el tabaco y llevar una vida mucho más saludable. Recuerda que para poder dejarlo, el primer paso es concienciarse en los días de abstinencia y querer dar el paso, no basta simplemente con decir que quieres dejar de fumar.

Las claves para dejar de fumar funcionarán si estás decidido a dejar de fumar

Una de las claves más importantes para dejar de fumar es alejarse de todo aquello que te incite a encender un cigarro. Intenta evitar acudir a sitios de fumadores, rodéate de personas sanas que hagan mucho deporte y no quieran ver el tabaco en sus vidas y, sobre todo, intenta cambiar tus hábitos que te inciten a fumar en la medida de lo posible.

Debes retrasar lo máximo posible los cigarrillos que más te cuesta dejar de fumarDebes retrasar lo máximo posible los cigarrillos que más te cuesta dejar de fumar

Por ejemplo, si vas a tomarte un café después de comer en la terraza de un bar, haz todo lo posible por no encenderte un cigarro. En lugar de quedarte en la terraza, métete dentro ya que ahí no te dejarán encenderte el cigarro. Con fuerza de voluntad y ciertos cambios en la manera de hacer las cosas podrás hacer que el proceso de dejar de fumar sea mucho más llevadero.

Debes reducir progresivamente la cantidad de nicotina y alquitrán

Dejar de fumar no puede hacerse de golpe, tienes que hacerlo poco a poco ingiriendo cada vez menos nicotina y alquitrán. Para ello, puedes hacerlo de dos formas. La primera es reducir considerablemente los cigarros fumados por día.

Cuando consigas esto, intenta dosificar la cantidad de cigarros por semanas, y luego por meses hasta que llegues al punto de fumar únicamente en fiestas o en ocasiones especiales. Así, empezarás teniendo horas de abstinencia, luego días e incluso meses. Llegará un momento en el que consideres que ya no necesitas el tabaco en ninguna otra ocasión, y los días de abstinencia desaparecerán por completo, no los necesitarás.

La segunda forma para reducir la cantidad de nicotina y alquitrán considerablemente es cambiar de marca de cigarrillos a una que contenga menos cantidad de estas sustancias. Intenta averiguar cual es la marca de tabaco cuyos cigarros contengan la cantidad mínima de alquitrán y nicotina para reducir su consumo poco a poco.

Para llegar a conseguir esta reducción progresiva, debes anotar la cantidad de cigarrillos que fumas al día y a la semana para así medir tu progreso mes a mes y cumplir los objetivos que te propongas. Señala los días e incluso las semanas de abstinencia y esto te motivará a seguir con el proceso.

Recuerda que cuando te enciendas un cigarro no tienes por qué fumártelo entero. Puedes marcarte objetivos en función de la cantidad de cigarro que vas a fumarte. Las primeras semanas intenta no llegar al filtro, y conforme vayas avanzando ve reduciendo la cantidad de cigarro que vayas a fumarte hasta llegar por lo menos a la mitad o menos de la mitad.

Es importante aprender a controlar la ansiedad por el mono de tabacoEs importante aprender a controlar la ansiedad por el mono de tabaco

Intenta controlar la ansiedad que te da el no fumar

La ansiedad es el principal problema por el cual no puedes evitar encenderte un cigarro. El hecho de querer fumar pero no poder hacerlo en una determinada situación puede causarte una sensación de malestar difícil de controlar. Pero debes aprender a controlar la ansiedad que te produce el hecho de no fumar.

Para ello, intenta retrasar siempre la hora del cigarro hasta que ya no puedas más. Si tienes por costumbre encender un cigarrillo después de comer, posponlo al menos media hora y durante ese tiempo intenta controlar la ansiedad e intentar relajarte.

De esta forma, al posponer la hora del cigarro estarás aprendiendo a sobrevivir con esa molestia. Poco a poco, te darás cuenta de que esa ansiedad no es tan mala y es más fácil de controlar de lo que piensas, y te verás con la fuerza suficiente para posponer cada vez más tiempo el cigarro que te vayas a fumar.

Siempre que tengas ganas de fumar y no puedas o no quieras hacerlo, piensa en las cosas buenas que supondría el no tener que depender del tabaco. Piensa que es un gasto de dinero innecesario, que provoca multitud de enfermedades y que te acorta la vida considerablemente.

Del mismo modo, cambia tu mentalidad y piensa en la calidad de vida que tendrías cuando dejes de ser fumador, en la salud de tus pulmones, de tu corazón y de tu boca. Piensa que llevarás una vida mucho más saludable tanto tú como las personas que te rodean.

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