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Onicofagia: cómo dejar de morderse las uñas
Onicofagia: cómo dejar de morderse las uñas
ANSIEDAD

Onicofagia: cómo dejar de morderse las uñas

Si eres de las personas que tienden a morderse las uñas cuando estás nerviosa, o sin estarlo, es hora de ir dejando de hacerlo poco a poco.

Eba

Morderse las uñas es uno de los hábitos nerviosos más comunes entre la población. Se estima que alrededor de un 40% de los adolescentes sufre esta manía aunque el porcentaje disminuye hasta el 10% en la edad adulta. A pesar de que, hasta hace poco, al hábito de morderse las uñas se le catalogaba como una costumbre antiestética, en los últimos años y tras varias investigaciones, se ha llegado a la conclusión de que se trata de un trastorno nervioso que no solo afecta a la estética sino también a la salud de quien lo sufre.

Esta práctica, desagradable para muchas personas, recibe el nombre de onicofagia y puede traer consigo algún tipo de problema mental, provocar heridas graves e infecciones en las manos e incluso daños físicos, como el deterioro de la dentadura. La onicofagia, al no tratarse de una enfermedad como tal, no supone de primeras un potencial peligro pero sí puede acabar convirtiéndose en la causa de otros problemas más graves.

El hábito de morderse las uñas suele aparecer en épocas de estrés y ansiedad pues, según investigaciones, quien lo sufre experimenta cierta sensación de relajación y calma. El problema viene cuando esta práctica se convierte en una costumbre que se hace de manera automática e inconsciente, siendo muy difícil abandonarla.

¿Qué consecuencias negativas tiene la onicofagia?

La consecuencia que antes se ven en alguien con el hábito de morderse las uñas es la estética. La gran mayoría de personas que poseen este trastorno, cuando llevan muchos años haciendo lo mismo, acaban teniendo una uña que ya nunca más va a crecer bonita, sino que va a hacerlo de forma deforme. Cuando esta costumbre afecta al tejido periungueal, y por tanto, a la cutícula, es bastante probable que exista una lesión irreversible de la matriz de la uña. Esto provocará que la uña crezca de forma distrófica, es decir, de forma irregular, gruesa, amarillenta y con estrías.

Intenta mantener las uñas cuidadas para disuadirte ante la tentación de moderlasIntenta mantener las uñas cuidadas para disuadirte ante la tentación de moderlas

Este hábito también acaba produciendo micro traumatismos que alteran la zona que se encuentra debajo de la uña y que protege la zona de posibles daños, haciendo que toda esta parte de la mano sea más propensa a padecer infecciones bacterianas, víricas o de hongos. Por otro lado, no solo las manos se ven afectadas por esta mala práctica, sino que la salud dental de la persona también puede verse comprometida pues el morder constante y nervioso llega a provocar un deterioro o deformación en los dientes.

Consejos para dejar de morderte las uñas

Tratándose de un hábito que se desarrolla, en muchas ocasiones, en épocas de estrés, nervios o ansiedad, hay que ser consciente de que no será nada fácil superarlo. Si miramos a cualquier persona que sufra de onicofagia veremos que prácticamente se muerde las uñas sin ser consciente de ello y de forma muy automática. Aunque sí es cierto que existen ciertos trucos para superar esa manía o trastorno, lo más importante es tener mucha paciencia y un compromiso real con uno mismo.

La onicofagia compulsiva acaba significando el debilitamiento de la cutícula y de la propia estructura de la uña así que esto hace que cada vez sea más fácil morderla. Para luchar contra esta mala costumbre, una opción es devolver a la uña su fuerza y dureza natural a través del consumo de calcio y magnesio. De esta forma, si se fortalece la cutícula y toda la estructura que la rodea, será más difícil morder las uñas y quizá así se vaya abandonando poco ese mal hábito. Los alimentos más recomendados para tal fin son cualquier producto lácteo, los frutos secos o el pescado.

Morderte las uñas no sólo daña esa parte del cuerpo, sino también tus dientesMorderte las uñas no sólo daña esa parte del cuerpo, sino también tus dientes

Otro truco efectivo y que puede aplicarse para combatir cualquier manía es la de mantenerse distraído o la de trabajar en la relajación de uno mismo. Si tu cerebro se muestra ocupado y te encuentras haciendo algo con lo que estás cómodo y feliz, la probabilidad de que quieras morderte las uñas por nerviosismo disminuye considerablemente. Si de todas formas eres una persona inquieta que no es capaz de concentrarse, opta por distraer a tu boca mediante chicles o caramelos sin azúcar. También puedes realizar actividades en las que tengas que tener tus manos ocupadas la mayoría del tiempo.

Tanto si eres chica como si eres chico, otro truco que puedes poner en práctica para intentar acabar con tus uñas mordidas es la de hacerte la manicura. Este truco juega un papel psicológico y puede llegar a ser realmente efectivo si a la persona le preocupa su aspecto estético. La idea de este truco es hacerse la manicura para lucir unas uñas bonitas y que, literalmente, 'de pena morder y destrozar'. Como plus, pueden usarse esmaltes especiales para endurecer la uña e incluso para darles un sabor desagradable en caso de que la tentación te pueda y quieras morder alguna.

Por norma general, la onicofagia se sufre cuando la persona está estresada o nerviosa así que intenta evitar situaciones que te provoquen ansiedad o agobio. Apúntate a clases de meditación o yoga donde te enseñen a controlar tu cuerpo y mente y en donde puedas liberar toda la tensión acumulada. Otro consejo más que también te ayudará en el control del estrés será evitar cualquier bebida estimulante como el café, el té, los refrescos con cafeína o las bebidas alcohólicas.

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