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Qué es la adaptación hedónica
Qué es la adaptación hedónica
ADAPTACIÓN HEDÓNICA

Qué es la adaptación hedónica

La adaptación hedónica es un proceso por el cual todas las personas estamos sometidos en algún momento de nuestras vidas.

Mª José Roldán Prieto

La adaptación hedónica se centra en la felicidad y el bienestar pero existe cierta tendencia en las personas a volver al nivel establecido de felicidad a pesar de los altibajos de la vida. Esto es como acabar donde empezaste. Para entender mejor la adaptación hedónica vamos a comentarte algunos ejemplos.

Ejemplos de la adaptación hedónica

Imagina que te ha tocado la lotería y sientes una gran emoción al principio, pero después regresarás a tus niveles de felicidad originales cuando se termina la novedad... Incluso hay personas que acaban siendo menos felices debido a los cambios en las relaciones. Hay una gran alegría inicial que puede durar algún tiempo, pero la vida cotidiana hará que vuelvas a tener el mismo nivel de felicidad que antes de tener la lotería.

La adaptación hedónica se centra en la felicidad y el bienestarLa adaptación hedónica se centra en la felicidad y el bienestar

Lo mismo ocurre, por ejemplo, en casos más graves como cuando alguien sufre un accidente y pierde una o las dos piernas. Los sentimientos al principio serán devastadores, pero generalmente las personas, una vez que se adaptan a la situación volverán a la situación de felicidad de antes de haber sufrido el accidente y cuando haya pasado el periodo de habituación.

Del mismo modo puede ocurrir cuando comes algo que te resulta delicioso. Los primeros bocados te pueden parecer exquisitos, pero si lo comes todos los días, dejarás de sentir ese placer iniciar de cuando lo probaste por primera vez. Las personas se acostumbran con bastante rapidez al placer.

El control que tienes

Tu felicidad está bajo tu control... tienes el 50% del control en tu felicidad. El 10% está afectado por las circunstancias de tu vida como el lugar de nacimiento o tu entorno. Esto permite que el 40% esté sujeto a tu influencia. Existen actividades que están sujetas a la adaptación hedónica: cuánta más felicidad te aporte algo, se disipa más rápido este sentimiento.

Los placeres son deleites que tienen componentes sensoriales y emocionales muy fuertesLos placeres son deleites que tienen componentes sensoriales y emocionales muy fuertes

Los placeres son deleites que tienen componentes sensoriales y emocionales muy fuertes. Nos referimos a la sensación de éxtasis, la alegría extrema, la comodidad ante el placer... Todo esto envuelve el pensamiento en un momento determinado. Los placeres pueden mejorar tu estado de ánimo y hacer que te sientes mejor, pero los efectos suelen ser bastante fugaces. Por si fuese poco, las personas se acostumbran a ellos de forma relativamente rápida. Si todos los días comes lo mismo, puede que al final de la semana ya no te resulte tan placentero. Aunque también hay maneras de prolongar el placer.

Las gratificaciones

Las gratificaciones son actividades que nos llevan a un estado de flujo donde no notamos el paso del tiempo porque estamos abstraídos con lo que estamos haciendo... ¡porque nos encanta! Las gratificaciones nos ayudan a tener un buen sentido del significado y son más inmunes a la adaptación hedónica.

Cuanto más participas en las gratificaciones, más las disfrutasCuanto más participas en las gratificaciones, más las disfrutas

Pero por otra parte, cuanto más participas en las gratificaciones, más las disfrutas, ¡no te adaptas a ellas si no que quieres más! Estas son actividades que requieren más esfuerzo y reflexión, pero la recompensa también es mayor. Cuanto más nos comprometemos, más disfrutamos. Esto incluye actividades que a menudo se consideran intrereses, como crear arte, aprender una habilidad o incluso participar en una actividad como la meditación. La mayoría, si no todas las gratificaciones, pueden ser excelentes para aliviar el estrés.

Saber que los placeres son efímeros en sus efectos puede hacer que valga la pena el esfuerzo en otras actividades como las gratificaciones que pueden aportar resultados más duraderos. Sin embargo, hay razones por las que pueden ser perfectas para ciertas situaciones. Primero, te hacen sentir bien sin mucho esfuerzo. Este tipo de placeres pueden crear una "espiral ascendente de positividad", y esto puede llevar a una mayor felicidad y resistencia al estrés. Por el poco esfuerzo que requieren, esta es una recompensa bastante grande.

En segundo lugar, las gratificaciones requieren más esfuerzo, por lo que cuando solo tienes unos minutos o una cantidad muy limitada de energía, los placeres suelen ser la opción más sencilla y accesible. Por ejemplo, si tienes un día estresante, es más fácil tomar un buen té y beberlo mientras te tienes que marchar a hacer otra cosa, y puede aliviarte momentáneamente el estrés. Esto es más fácil que sacar algunos suministros de pintura y afinar tu arte, incluso si puede beneficiarte más de la gratificación de la pintura que el placer del té. A veces es posible que solo tengas tiempo para el té, y eso es mejor que nada.

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