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Escucha activa: Qué es y cómo ayuda a tus relaciones personales y profesionales
Escucha activa: Qué es y cómo ayuda a tus relaciones personales y profesionales
COMUNICACIÓN

Escucha activa: Qué es y cómo ayuda a tus relaciones personales y profesionales

La comunicación con el resto de personas es algo esencial, por ello, practicar una escucha activa puede mejorar tus relaciones.

Lidia Pinilla Villuendas

La escucha activa es una manera de comunicarnos con los demás que refleja que realmente estamos escuchando a la persona que está hablando. Más allá de centrarnos en nosotros mismos, es importante que los demás se sientan escuchados y comprendidos. La escucha activa o escucha empática es un método desarrollado por el psicólogo estadounidense Carl Rogers en los años 60 y que cada vez están potenciando y estudiando más profesionales.

La escucha activa refleja que realmente estamos escuchando a la otra personaLa escucha activa refleja que realmente estamos escuchando a la otra persona

Su propio nombre indica el objetivo de este tipo de escucha, se tiene que prestar atención al otro de manera consciente, centrándote por completo en aquello que la otra persona está contando. Presenta dos niveles, uno interno y otro externo. El primero de ellos será favorable para nosotros mismos, ya que consiste en centrarnos y comprender lo que nos cuentan; y el segundo será favorable para los demás, ya que se debe reflejar físicamente que estamos escuchando.

Elementos que facilitan la escucha activa

Puede parecer que la escucha activa son una serie de técnicas para dar a entender a la otra persona que estás escuchándole, aunque tu cabeza tenga como protagonista otros temas. Sin embargo, este no es el propósito, ya que, de ser así, simplemente se engañaría a la otra persona para hacerle creer que le estás escuchando.

La escucha activa no se puede fingir, sino no sería escucha activaLa escucha activa no se puede fingir, sino no sería escucha activa

Por ello, no se trata de escuchar de manera pasiva, sino que es la habilidad de escuchar lo que está diciendo directamente una persona, dejando de lado nuestros pensamientos interiores y personales. Es esencial prestar atención para captar los sentimientos, las ideas o las concepciones que dicha persona quiere expresar. De esta manera, hay algunos elementos que potencian la escucha activa:

  • Posición psicológica: Hay que estar volcado en lo que cuenta la persona que tienes enfrente. Consiste en prestar atención constante y observar detenidamente al otro. Así, hay que desarrollar una gran empatía para situarse en la posición de la otra persona, la validación emocional, la aceptación.
  • Expresión física: Hay que hacer ver a la otra persona que estás completamente atento de lo que está contando. Así, hay dos maneras de transmitir al otro tu posición: mediante una comunicación verbal, que debe ser breve y puntual, sin entrar en detalles personales que puedan cortar el discurso de la otra persona; y a través de la comunicación no verbal, con gestos, la posición del cuerpo y la mirada.

La importancia de la escucha activa

Esta técnica de comunicación es positiva y afecta a las relaciones personales y profesionales. Así, son varios los beneficios de dicha técnica, algunos de ellos los resume el neuropsicólogo José Antonio Portellano Pérez: "Facilitamos la libre expresión de nuestros sentimientos. Es un modo de transmitir al interlocutor que demostramos interés por él. Cuando una persona se siente comprendida se producen modificaciones beneficiosas en el estado emocional", explica.

La escucha activa favorece a establecer una mayor cercanía con la persona a la que estamos escuchando, permite que comparta con mayor facilidad, haciendo que se sienta más seguro en el entorno y confiando en la persona que le está escuchando. Una escucha activa bien realizada genera confianza, compromiso, cercanía y seguridad. De esta manera, se facilita el empatizar con la situación de la otra persona y permitirá que el otro exprese lo que siente sin sentirse cohibido o juzgado.

La escucha activa favorece a establecer una mayor cercaníaLa escucha activa favorece a establecer una mayor cercanía

Además, cada vez más empresas buscan empleados con la habilidad de escuchar activamente. En lo que se refiere a lo laboral, es importante desarrollar una escucha activa para poder conocer mejor a los clientes, ver lo que buscan, lo que quieren, y lo que opinan de una marca o una empresa. Así, la escucha activa tiene distintos beneficios en el mundo laboral:

  • Favorece la gestión de equipos y la organización, al crear un ambiente positivo de trabajo.
  • Mejora tu productividad al facilitar el intercambio de información y la comprensión. Además, podrás aumentar tu conocimiento y aprender nuevas habilidades formándote poco a poco.
  • Contribuye a la participación activa de todos los miembros, ya que se sentirán escuchados.
  • Sirve para que se deposite confianza en tu persona. Por tanto, los clientes y compañeros de trabajo acudirán a ti cuando sea necesario.
  • Podrás captar toda la información necesaria para mejorar tus negocios y tus proyectos.
  • Conseguirás resolver con mayor rapidez los problemas que puedan aparecer en los proyectos al captar con facilidad lo que te cuentan los demás.

Hábitos para mejorar la escucha activa

Puede resultar complicado al principio, pero siguiendo una serie de puntos conseguirás iniciarte poco a poco en la escucha activa, así, poniendo en práctica estas técnicas verás como mejoran tus relaciones personales y profesionales:

  • No juzgar a las personas que estás escuchando. Por ello, no hay que sacar conclusiones precipitadas sobre lo que está contando.
  • Evitar interrumpir a la persona que está hablando. Ante todo, hay que evitar dar consejos innecesarios o contar experiencias personales.
  • Utilizar expresiones verbales, gestos e incluso expresiones faciales que den a entender a la otra persona que le estás escuchando, especialmente utilizando el contacto visual.
  • Parafrasear a la otra persona. Si repites algunas expresiones que la otra persona ha dicho, esta se sentirá escuchada, dejando claro que estás prestándole atención.
  • Hacer preguntas sobre el tema. Es de gran importancia recurrir a las preguntas al final de la intervención, ya que muestra, no solo escucha, sino también interés.

Así, se conseguirá establecer un vinculo más cercano y especial con la otra persona, haciendo la que la comunicación pase de una simple conversación a algo de mayor confianza, tanto personal como profesional.

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