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La evitación de los problemas te causa más estrés
La evitación de los problemas te causa más estrés
EVITACIÓN

La evitación de los problemas te causa más estrés

¿Sabías que si intentas evitar los problemas en tu vida solo te sentirás peor y tendrás más estrés? ¡Es mejor que afrontes las cosas que te suceden!

Mª José Roldán Prieto

Hay personas que usan de manera habitual la dilación, la agresividad pasiva o que piensan demasiado las cosas y se estresan por eso. Es posible que esto te ocurre tanto de manera consciente como inconsciente, sobre todo cuando intentas evitar enfrentarte a algo o tratar pensamientos o sentimientos que te hacen sentir incómodo/a... Son comportamientos bastante comunes para evitar el afrontamiento de las cosas, pero si lo haces, puedes tener más estrés de la cuenta en tu vida.

Afrontar la evitación

Hacer frente a la evitación, también conocido como afrontamiento evitativo, comportamientos de evitación y manejo de escape, es una forma maladaptativa de afrontamiento que implica cambiar el comportamiento para tratar de evitar pensar o sentir cosas que son incómodas. En otras palabras, hacer frente a la evitación implica tratar de evitar los factores estresantes en lugar de tratarlos.

Puede parecer que evitar el estrés es una buena manera de sentirse menos estresado, pero no es necesariamente así; a menudo, se necesita lidiar con las cosas para que experimentemos menos estrés porque se siente que se tiene más control en la situación que si se intenta evitar el factor estresante. El estrés no se puede evitar por eso es tan importante aprender a manejarlo correctamente.

Tipos de afrontamiento

Existe el afrontamiento activo o afrontamiento de aproximación, donde se aborda el problema directamente para aliviar el estrés lo más rápido posible. Esto significa hablar sobre los problemas para aliviar el estrés en las relaciones, replantear la situación desde diferentes puntos para conocer los aspectos positivos de una situación, etc.

Existen dos tipos principales de afrontamiento activo: el afrontamiento cognitivo activo implica cambiar tu forma de pensar acerca del factor estresante, mientras que el afrontamiento activo-conductual aborda el problema directamente. De cualquier manera, con el afrontamiento activo, está abordando el estrés, en lugar de intentar evitarlo.

Cuando se usa la evitación y por qué no es saludable

Hay muchas ocasiones en que las personas se encuentran usando el manejo de la evitación en lugar de enfrentar el estrés de frente. Las personas ansiosas pueden ser particularmente susceptibles a evitar el afrontamiento porque inicialmente parece ser una forma de evitar los pensamientos y situaciones que provocan ansiedad. (Desafortunadamente, este tipo de respuesta al estrés tiende a exacerbar la ansiedad).

Las personas que son naturalmente propensos a tener ansiedad pueden haber aprendido estas técnicas de evitación durante mucho tiempo y quizá experimenten más dificultades para aprender estrategias proactivas ya que se puede haber convertido en un hábito para manejar el estrés de forma inadecuada.

Puede parecer que evitar el estrés es una buena manera de sentirse menos estresadoPuede parecer que evitar el estrés es una buena manera de sentirse menos estresado

Evitar el afrontamiento se considera inadaptado o poco saludable porque a menudo exacerba el estrés sin ayudarte a lidiar con las cosas que te estresan. La postergación, por ejemplo, es un mecanismo de evitación para sobrellevar la situación: nos sentimos estresados cuando pensamos en lo que tenemos que hacer, así que evitamos hacerlo y tratamos de evitar pensar en ello. En realidad no se deja de pensar en lo que se debe hacer y solo sale de la mente cuando se ha hecho.

La evitación te generará estrés y ansiedad

Los comportamiento de evitación harán que sientas más estrés. En realidad no resuelven el problema que causa estrés por lo que son menos efectivos que las estrategias más proactivas que pueden minimizar el estrés en el futuro... además evitar los problemas solo hará que crezcan, creando conflicto en las relaciones.

La frase: "Si te resistes, persiste" es la razón básica por la cual evitar el afrontamiento puede aumentar la ansiedad. Cuando las personas utilizan esta estrategia para evitar consciente o inconscientemente algo que les causa ansiedad, generalmente crean una situación en la que necesitan enfrentarla aún más y con mayor intensidad. 

Cuando evitar el afrontamiento es realmente saludable

Existen algunas formas de afrontamiento pasivo que no son inadaptativos y en realidad son saludables. Estas formas más saludables de afrontamiento no necesariamente abordan el problema directamente, sino que afectan nuestra respuesta al problema. Es decir, es saludable practicar técnicas que pueden ayudarnos a sentirnos más tranquilos cuando enfrentamos una situación difícil, incluso si estas técnicas no afectan la situación directamente. 

Esto significa que las estrategias para aliviar el estrés, como las técnicas de relajación y pueden minimizar la respuesta al estrés que podemos experimentar cuando enfrentamos un problema e incluso aumentar nuestra confianza en nosotros mismos, pueden ser técnicas efectivas para usar porque nos permiten enfrentar nuestros factores de estrés de manera más efectiva.

Es importante tener en cuenta que no todo lo que minimiza el estrés en el momento es una forma saludable de hacer frente a la evitación. Por ejemplo, comer en exceso, ir de compras, o incluso una copa de vino puede ayudar a sentirse mejor en el momento, pero obviamente conllevan otras consecuencias cuando existe el exceso, por lo que es mejor no confiar en estas "estrategias" para el alivio del estrés. Es más efectivo crear hábitos saludables que fortalezcan la capacidad de recuperación.

Es necesario que te centres en las estrategias de afrontamiento activasEs necesario que te centres en las estrategias de afrontamiento activas

Cómo evitar la evitación

Es necesario que te centres en las estrategias de afrontamiento activas... no te pierdas estas formas efectivas de salir del hábito de afrontamiento de la evitación y empezar a tener el control de tu vida.

  • Comprende qué es y por qué no funciona. La evitación nunca te traerá buenos resultados, ¡es mejor usar otras técnicas!?Reconoce cuando estás usando la evitación.
  • Toma un minuto para pensar en cómo estás actuando ante una situación. ¿Evitas discutir? ¿Usas la dilación? Toma conciencia y reemplaza esos malos hábitos por otros más efectivos.
  • Usa técnicas de alivio del estrés. Las técnicas de alivio del estrés aumentarán tu confianza y será más fácil afrontar las situaciones que te estresan.
  • Usar técnicas de afrontación emocional. Escribir un diario o meditar son buenas formas para controlar el estrés emocional.
  • Tolerar sentimientos incómodos.Una vez que te acostumbras a sentirte incómodo, te sentirás más cómodo con los sentimientos de los que normalmente huyes. Esto puede ayudar enormemente porque tendrá más opciones para enfrentar los problemas; no tendrás una respuesta evasiva y no tendrás tanta ansiedad una vez que estés más acostumbrado. 
  • Identificar las opciones de afrontamiento activas. Replantea tus pensamientos para identificar los recursos que tienes.
  • Habilidades comunicativas. Aprende a resolver un conflicto hablando desde la empatía y la asertividad con los demás.
  • Pequeños pasos. Da pequeños pasos para conseguir grandes resultados.
  • Busca ayuda si la necesitas. Siempre puedes hablar con un terapeuta que te enseñe maneras de enfrentarte a las situaciones de la vida que más te estresan.

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