Menú
Cómo identificar a una persona controladora
Cómo identificar a una persona controladora
TRUCOS Y CONSEJOS

Cómo identificar a una persona controladora

Hay que saber identificar si tenemos a nuestro al rededor alguna persona controladora para evitar que influya en nuestras vidas negativamente.

Lara Fernández Díaz

La libertad de una persona termina donde empieza la del resto. Y precisamente, las personas controladoras son lo opuesto a esta afirmación ya que se creen en el derecho de poder establecer un control sobre los demás, olvidándose de que ellos son personas con los mismos derechos y libertades. En las relaciones, es muy común encontrarse con personas que padecen este tipo de problemas, ya sea por inseguridad o complejo. Esto hace que sus problemas, acaben pagándolos quienes les rodean. Por este motivo, es muy importante saber identificar a una persona controladora e intentar ayudarla, haciéndola ver su problema. De no poder conseguirlo, lo mejor será alejarse de ella.

Señales para su identificación

  1. Sobreprotección: Una persona controladora, por lo general, va a intentar estar muy encima del otro. Es decir, va a llevar a cabo una sobreprotección como si de una madre o un padre se tratara. Sobre sus acciones, sobre sus palabras, sobre sus elecciones...Aunque en un primer momento sean hechos que no puedan ser identificados fácilmente, hay que tenerlos en cuenta y saber ponerle un freno a esa persona con el fin de que no se crea en el derecho de poder tomarse tantas libertades. La protección a quien se quiere es buena, pero tiene un límite ya que la persona debe de saber elegir por sí misma y aunque no venga mal el afecto de los demás, también debe de saber cuidarse y valerse por sí misma, para no depender de nadie a cada momento.
  2. Las personas controladoras son muy sobreprotectorasLas personas controladoras son muy sobreprotectoras

  3. Aislar al otro: Es muy típico que una persona que quiere tener el control sobre otro, busque que este sea sólo para él o ella. Es decir, no le gusta que la otra persona tenga más amigos, más relaciones o haga planes con otras personas. Quiere que esté disponible constantemente y si no es así, se siente molesto. Como en el caso anterior, la persona controladora está intentando luchar contra la libertad del otro a elegir y por lo tanto, teniendo una actitud controladora que no puede acabar en nada positivo.
  4. Saber lo que conviene al otro: Es muy común que las personas controladores hablen a quienes tienen cerca como si supieran lo que mejor les conviene y lo que deben de hacer. Es decir, ellos se creen que tiene el poder de la verdad absoluta y por lo tanto, piensan que si se toman las decisiones tal y como ellos dicen nada saldrá mal. Es un grave error permitir a una persona tener este tipo de comportamientos ya que hay que saber, que las mejores elecciones son las que se toman con el corazón y guiarse por este. De igual manera, cada persona debe de buscar su propio bien y mirar, en ciertos momentos, por sí mismo. Esto será precisamente lo que no quieran las personas controladores, que hablarán al otro de un bien común para los dos como la mejor decisión o elección que pueden hacer.
  5. Cambios de humor: Una persona controladora, suele tener reacciones bruscas en los momentos en los que no se hacen las cosas como requiere. Por lo tanto, hay que prestar atención a estos detalles y ver que la persona sabe aceptar o encajar una negativa por respuesta sin reaccionar de malas maneras.
  6. Las personas controladoras creen saber la verdad absolutaLas personas controladoras creen saber la verdad absoluta

  7. Querer saberlo todo: Las personas que tienen problemas de control es precisamente por el hecho de que quiere conocerlo todo. Esto es un problema ya que la persona no tiene la obligación de contarle todo y de hacerlo. Otros gestos o acciones que dejarán en evidencia a una persona controladora son cosas como que revisen el móvil, que miren las llamadas de teléfono, escuchen tus conversaciones personales, revisen tus objetos personales...

¿Qué supone tener esta actitud de control?

Es evidente que ser una persona controladora únicamente tiene desventajas, ya que no hay nada positivo en querer dominar a otra persona, quitándole su privacidad, no dejándole libertad y no confiando en sus palabras. No obstante, si se pueden establecer una serie de aspectos negativos que cualquier persona controladora podrá llegar a vivir, empeorándose aún más su posición.

  • Períodos de ansiedad e inestabilidad mental: Cuando una persona confía en otras, está tranquila y vive en paz. Sin embargo, el querer tener el control sobre otros y no poder llegarlo a tener en su totalidad, hace que estas personas se salgan de sus casillas y pasen por crisis de ansiedad donde su cabeza no les deje vivir en la más absoluta tranquilidad. Esto será negativo y a su vez repercutirá sobre otras acciones o circunstancias verdaderamente importantes.
  • La ansiedad puede intensificar su controlLa ansiedad puede intensificar su control

  • Instansigencia: La personas controladores dejan de vivir muchas experiencias nuevas y gratificantes por no dejarse llevar y querer dominarlo todo. Nunca se lanzarán a nuevas aventuras y por lo tanto, nunca podrán experimentar ciertas sensaciones en la vida.
  • Sujeto pasivo: El ser controlador, hace que en muchas ocasiones, la persona se bloquee al no poder dominar ciertas situaciones y eso haga que se mantenga en una constante indecisión que le lleve a permanecer en la pasividad y no realizarse o desarrollarse.
  • Intolerancia: Cuanto más control se quiere tener sobre las situaciones, más intolerante se vuelve la persona. Quiere que las cosas se hagan a su manera y cuando ellos quieran, algo que nadie a largo plazo suele estar dispuesto a aguantar.

Artículos recomendados