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Necesidad de control en el teléfono móvil: la necesidad de quitar las notificaciones de las apps
Necesidad de control en el teléfono móvil: la necesidad de quitar las notificaciones de las apps
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Necesidad de control en el teléfono móvil: la necesidad de quitar las notificaciones de las apps

Hay mucha gente que se agobia por no poder mirar constantemente el móvil para ver si le ha llegado algún mensaje o notificación.

Sara Menéndez Espina

¿Te agobia tener la pantalla del móvil llena de notificaciones? Es más, ¿ni siquiera se te llegan a acumular porque en cuanto llega una la eliminas? El trabajo, los mensajes de tu pareja o mejor amigo, los chistes que te envían por WhatsApp, las promociones, los 'me gusta' de Instagram o Facebook, las menciones en Twitter... Cada uno y cada una marcamos cuáles tienen más prioridad, o incluso todas, pero eso no quiere decir que no nos agobie eliminarlas.

¿Miras tus notificaciones muchas veces al día? No lo hagas más¿Miras tus notificaciones muchas veces al día? No lo hagas más

Seguro que te es familiar una situación en la que estás hablando con una persona y no puedes mirar el móvil (en el trabajo, en una comida, etc.) y al mirar la hora en el teléfono móvil has visto que hay una notificación. Ponerte a eliminarla, aunque sea deslizándola con el dedo, te parece una muestra de mala educación, pero entonces no paras de pensar en que ahí está y que deberías quitarla porque... ¡Oh no! Ahora vibra el teléfono móvil, o se ha encendido la pantalla... ¿Y esos circulitos rojos en los logos que indican que tienes mensajes sin leer? ¿No te encantaría que no estuvieran?

¿Y esas personas que son capaces de dejar la pantalla llena de avisos? ¿Que no los eliminan porque quieren verlos poco a poco o, simplemente los ignoran? ¿Te irrita? Pues sí, no eres el único o única, hay muchas personas que se sienten tremendamente nerviosas si ven un móvil así. Pero tener esta sensación de estrés no es nada útil, e incluso te entorpece, ¿qué podemos hacer?

La explicación de tener que mirar las notificaciones constantemente

La causa por la que nos estresamos cuando no miramos las notificaciones a tiempo es social y cultural. Los smartphones están hechos para mantenernos permanentemente conectados y estar a un click de cualquier impulso que queramos satisfacer. ¿No te pasa que si tardas un rato en responder a un mensaje se te echa en cara? Por ejemplo, el correo electrónico no tuvo nunca una función inmediata, como puede ser el WhatsApp o los clásicos SMS. Es un buzón de correo como el de nuestra casa. Sin embargo, según un estudio, el 70% de los emails relacionados con el trabajo se contestan, de media, en menos de 6 segundos. Y es que el entorno laboral nos genera esa necesidad de cumplir cuanto antes, incluso fuera del horario laboral. Pero eso se extrapola a todo. En un momento de relativa urgencia optamos por enviar un WhatsApp y miramos a ver, sin apagar la pantalla, si la persona que lo recibe ya lo está leyendo.

Prueba a dejar el móvil en casa en algunos momentos en los que no lo vayas a necesitasPrueba a dejar el móvil en casa en algunos momentos en los que no lo vayas a necesitas

Todos esos pequeños intercambios generan una cultura de lo inmediato, pero, y si no contestar ahora, ¿qué podría pasar?

Desde las neurociencias se da una explicación relacionada con el cortisol, la hormona del estrés. Esta se secreta en las glándulas suprarrenales, que como su nombre indica, se encuentran encima de los riñones, por orden del hipotálamo, que envía una señal a la hipófisis, y esta a dichas glándulas. Este proceso tiene lugar ante cualquier reacción de estrés, y nos pone en alerta. Eso sí, el cortisol, secretado en grandes cantidades y durante un tiempo muy continuado, empieza a ser nocivo para el cuerpo, por eso el estrés, a largo plazo, nos pasa factura a nivel físico y mental.

Pero este cortisol no explica que nos estresemos por culpa de las notificaciones, sino que es la consecuencia de esa falsa necesidad de atender o eliminarlas al momento. Lo que ocurre es que al aliviar de manera inmediata ese estrés, cada vez nos hacemos más adictos a esta práctica.

¿Qué podemos hacer?

En realidad, lo que nos ocurre cuando queremos eliminar las notificaciones es tener cierto control sobre la situación. Si no, entramos en un estado de incertidumbre de 'vete tú a saber qué pasa si no lo hago', o 'quizá me esté perdiendo un mensaje interesante'. Pero la forma de quitarnos esa necesidad es tomando nosotros el control sobre cuándo y cómo queremos mirar las notificaciones.

¿Te pones nervioso al quedarte sin batería? Quitar las notificaciones de las apps influye¿Te pones nervioso al quedarte sin batería? Quitar las notificaciones de las apps influye

Lo primero, es hacer una lista de las notificaciones que solemos tener. Las pondremos en orden de importancia y las que no tengan nada de urgente, las silenciaremos del teléfono móvil directamente. No tenemos por qué saber cuándo alguien nos responde a un stories de Instagam o nos mandan algo por un grupo de WhatsApp. ¡Silencio, silencio a todo eso!

Lo segundo, es dejar las que tenemos como importantes, porque tengan que ver con la familia, amigos cercanos o el trabajo, y hacer un pequeño ejercicio de lógica. Pregúntante lo siguiente para cada una de esas apps:

'Y si no contesto al mensaje ahora, ¿qué podría pasar?'

Tú mismo o tú misma podrás analizar las respuestas. Escribe todas las respuestas posibles en un papel y verás que, en la mayoría, no pasa nada. Y que en casos urgentes, te pueden llamar por teléfono.

Ten tú el control sobre el móvil, no el móvil sobre tiTen tú el control sobre el móvil, no el móvil sobre ti

Lo tercero es tomar tú el control de lo que miras y lo que no. Una vez silenciada la paja, es decir, que no te aparezca ni siquiera en la pantalla de inicio, vete estableciendo una serie de pautas de actuación en caso de que tengas una notificación. Son pautas que deben ser claras, concisas y que pongas por escrito. No valen las improvisaciones. Son tus reglas y solo tú las controlas. Por ejemplo:

  • Cuando tenga una notificación, esperar 5 minutos para mirarla. Al principio puedes poner 1 ó 2 minutos. Pero luego se va aumentando, por ejemplo, cada semana aumentar 5 minutos. Irás reduciendo el estrés poco a poco.
  • Si necesitas estar atento o atenta al email del trabajo, utiliza el ordenador si es posible, o si no, abre sólo los mensajes que sean de este tipo. Los demás los dejas en la pantalla y los miras cuando llegues a casa o vayas en el transporte público.
  • Establece una hora de mirar mensajes y correos personales al día. Por ejemplo, de 8 a 9 de la noche: en ese rato puedes ir aplicación por aplicación mirando si ha habido algo. ¿No es más agradable encontrarte con 3 ó 5 mensajes a la vez que uno cada hora?

Cómo distraerte si no paras de pensar en esa notificación del móvil

Te vamos a enseñar una técnica que se llama interrupción del pensamiento, que nos ayuda a distraernos de un pensamiento obsesivo. Establece un gesto que te ayude a parar YA de pensar en el teléfono móvil : puede ser un chasquido de dedos, una palmada, un BASTA dicho para tí mismo o una goma que lleves en la muñeca que tenses para darte un pellizco. En ese momento, de manera automática, debes tener la cabeza en otro pensamiento que establezcas de antemano. Por ejemplo: empieza a describir todo lo que ves alrededor durante un minuto. O ponte a contar de 100 a 1 de tres en tres hacia atrás. O repítete una frase hacia tus adentros. Después, sigue con lo que estabas antes de sentir la notificación.

Poco a poco irás reduciendo ese estrés y podrás aprender una nueva manera de relacionarte con tu smartphone, y por tanto con el resto de personas. Tu estrés se reducirá, tendrás el control y te sentirás mejor.

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