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Cómo aprender a aceptar y valorar tu cuerpo
Cómo aprender a aceptar y valorar tu cuerpo
AUTOESTIMA

Cómo aprender a aceptar y valorar tu cuerpo

¿No te gusta tu cuerpo? ¿Querrías tener más belleza? ¿Más estatura? ¿Menos peso? ¿Más pecho? Estas son las claves para superar tus complejos.

María Isabel Baena González

Trabajar la autoestima es una cosa extremadamente complicada en nuestra sociedad actual. Los complejos están a la orden del día, sobre todo en el sentido físico. Nos acomplejamos por nuestras piernas, nuestra barriga, nuestros brazos, nuestro rostro; no nos gusta que nuestros muslos sean demasiado delgados, pero tampoco demasiado gordos, y otro tanto de lo mismo nos pasa con el resto de nuestro cuerpo. No nos aceptamos, ni nos valoramos, ni nos queremos lo suficiente. Y cargar con tantos complejos es una losa demasiado grande como para que podamos vivir felices mientras los llevamos a cuestas.

La sociedad nos empuja a creer que nunca seremos suficiente. Ni lo suficientemente delgados, ni lo suficientemente atléticos, ni lo suficientemente blancos (porque sí, los estereotipos afectan más a las personas negras que a las blancas, puesto que se les juzga por el color de su piel además de por el resto de atributos), ni lo suficientemente altos. Se nos pide que lleguemos a una perfección que lejos de ser difícil de alcanzar, es totalmente imposible. La perfección que nos muestran en las revistas, en los perfiles de Instagram, es falsa. Todos tenemos pequeñas marcas en nuestro cuerpo, o pequeñas rarezas, mas son precisamente estas cosas las que nos hacen únicos pese a que nosotros las veamos como desperfectos.

No tomes de las redes sociales los modelos a seguirNo tomes de las redes sociales los modelos a seguir

Ante esta presión social, lo único que nos queda es aceptar todos nuestros rasgos, aceptar nuestro cuerpo tal y como es, y aprender a querernos. Porque no hay forma posible de alcanzar la felicidad sin que nos sintamos a gusto en nuestra propia piel. Esto no quiere decir que cambiemos los aspectos que no nos gusten (aunque seamos libres de hacerlo, por supuesto), sino que está más relacionado con aceptar todo aquello que somos y verlo como algo positivo. Nuestro cuerpo es mucho más que un embalaje que debemos mantener bonito, ¡mucho más! Todo esto es muy fácil de decir, pero también es complicado de llevar a cabo. No te preocupes: en Bekia Psicología te vamos a ayudar a aceptar todo eso que para ti son complejos, pero que realmente pueden acabar siendo tus puntos fuertes.

1. Admite que la forma que tienes de percibirte es subjetiva

La forma en la que tú te ves a ti mismo, cómo ves tus proporciones, tus pequeñas marcas, es totalmente subjetiva. Lo que en ti te parece feo, extraño, poco apropiado, en otra persona puede llegar a parecer incluso dulce. Porque lo que falla en ti no es tu cuerpo, sino tu autoestima. Y de nada sirve que vayas dos horas al gimnasio todos los días si no aprendes a aceptarte.

Puedes mejorar esta forma de verte simplemente observando antiguas fotografías tuyas. Seguro que ahora te ves reflejado en ellas y no te ves tan mal, mientras que en ese momento no sabías ver nada más que complejos en ti. Es porque te estás distanciando de ellas, te estás analizando como analizarías a cualquier otra persona y no a ti mismo. ¡Y eso es lo que debes hacer incluso en el presente!

2. Deja de autoanalizarte constantemente

En inglés se habla mucho del termino self-conscious, que es algo así como ser consciente en todo momento de la totalidad de tu cuerpo y de cómo este luce. Por ejemplo, sentarte y no poder dejar de pensar en cómo ese pliegue se marca en tu barriga. O sentir cómo se te clava el pantalón en la parte del muslo, y pensar que absolutamente todo el mundo lo está notando.

Siempre que te sientas así, recuerda esto: nadie te está analizando aparte de ti mismo. Es tu autoestima, tu baja autoestima, la que te está dañando. No son los ojos de los demás, sino los tuyos propios los que te están tratando así. ¡Así que en tu mano está ir cambiándolo poco a poco!

3. Tu cuerpo es mucho más que algo bonito

Deja de pensar en tu físico como algo que debe verse bien, y empieza a ver tu cuerpo como lo que realmente es: la herramienta que te permite disfrutar de todos esos pequeños (y grandes) momentos que te hacen feliz. Por ejemplo: con tus piernas puedes pasear, con tus manos puedes acariciar, con tu torso puedes realizar actividad física que te haga sentir bien... ¡Todo esto es lo verdaderamente importante!

No hagas ejercicio por perder peso, o por mejorar físicamente, sino por sentirte bien contigo mismo. Y olvídate de cómo te podrían quedar esos pantalones cortos, ¡porque te quedan genial ya, ahora mismo, siendo como eres!

A veces analizamos demasiado detalles de nuestro cuerpo en los que las demás personas no se fijanA veces analizamos demasiado detalles de nuestro cuerpo en los que las demás personas no se fijan

4. Ten cuidado con las redes sociales: todo está manipulado

Esa chica perfecta que ves en Instagram esconde detrás de ella una vida, tendrá mil complejos, puede que haya tenido que luchar contra sus propios problemas con la autoestima y que no consiga aceptar la forma de sus pies. Pero no te va a mostrar nada de eso en las fotografías, porque lo que quiere conseguir con ellas es vender una vida perfecta, vender un producto determinado. Lo mismo sucede con todos esos chicos musculosos que potencian sus músculos con mil filtros, o que posan de formas imposibles.

Todo lo que veas en las redes sociales, en las revistas, en televisión... Todo está previamente manipulado para ser vendido como algo perfecto, aunque probablemente no lo sea.

5. Olvídate de lo que no te gusta, y céntrate en todo aquello que sí te gusta

¿No te gustan tus piernas? No pasa nada, podrás trabajar tu autoestima para conseguir entender que son perfectas tal y como son, porque te permiten vivir mil experiencias o hacer mil cosas. Céntrate en lo bonita que te parece tu cintura, o el color de tus ojos, o lo tersas que son tus manos. Analiza todo lo bonito de tu cuerpo, ¡y disfrútalo! No es ser engreído, es quererte. Y no hay nada más hermoso que eso.

Algunos ejercicios que te ayudarán a aumentar tu autoestima

Para finalizar, vamos a darte algunos ejercicios que te ayudarán a sentirte mejor con tu cuerpo y contigo en general. A partir de ahora, no podrás insultarte, no podrás mirarte al espejo y pensar en todo lo malo que tienes, sino que tendrás que cambiar todo esto por pensamientos positivos. Puedes comenzar escribiéndole una carta a tu cuerpo, explicándole por qué le quieres o deberías hacerlo.

¿Te da miedo ponerte un bañador o un bikini? Hazlo. Hazlo en casa, en tu jardín, en un sitio donde estés cómodo. Poco a poco, comenzarás a hacerlo como algo natural, te sentirás bien, te sentirás a gusto contigo mismo. Y, sobre todo, redescúbrete. Cuídate. Quiérete. Tomará tiempo, pero es fundamental que comprendas que debes ser el amor de tu vida, por encima de todo.

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