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Los efectos del consumo de hachís y marihuana en tu cerebro
Los efectos del consumo de hachís y marihuana en tu cerebro
DROGAS

Los efectos del consumo de hachís y marihuana en tu cerebro

Tanto la marihuana como el hachís tienen efectos nocivos en nuestra salud, y el cerebro es una de las áreas afectadas.

María Isabel Baena González

La moda del hachís y la marihuana ha vuelto, y no hay más que ver las redes sociales para comprender hasta qué punto esto es cierto. Se habla de los porros como si de un medicamento capaz de tratar dolores se tratase, y se evita comentar hasta qué punto este tipo de sustancias acaba provocando el deterioro del cerebro de aquellos que las consumen de forma habitual. Ya hablemos de la marihuana o del hachís, los porros tienen muchos efectos contraproducentes en la salud que, en ocasiones, no se tienen en cuenta.

No hablamos solo de los síntomas que se producen justo en el momento del consumo de los porros, sino de algo que va más allá, que acaba afectando al cerebro tras su consumo prolongado. En el momento en el que se consume marihuana o hachís, lo que la persona suele notar es una especie de sedación y, al mismo tiempo, una euforia; funcionan como analgésicos, y esto se nota principalmente en la coordinación psicomotora. Además, el apetito puede llegar a aumentar en un primer momento, pero a largo plazo acaba disminuyendo.

La marihuana y el hachís crean adicción, como otras drogasLa marihuana y el hachís crean adicción, como otras drogas

Hay un mito muy famoso que dice que ni la marihuana ni el hachís provocan ningún tipo de adicción, y esto es completamente falso. Poco a poco, el cuerpo se va acostumbrando a estas sustancias, y cuando desaparecen de repente puede acabar notándose una especie de abstinencia, así como una dependencia tanto física como psicológica. Pero, ¿sabíais que hay un daño mayor? ¿Que el consumo continuado de porros provoca un deterioro muy marcado del cerebro?

Sí, estas sustancias sí afectan al cerebro

El principal problema de las sustancias como la marihuana, el hachís o el cannabis, es que tienen una gran aceptación social. No se conocen, a nivel general, los verdaderos síntomas; se ignora el deterioro que puede acabar produciendo en la salud de la persona que lo consume, y se cree que solo provoca cambios positivos, cuando nada más lejos de la realidad.

Los porros afectan directamente a los neurotransmisores de nuestro cerebro, siendo estos los que se encargan de controlar nuestro sistema nervioso; alterarlos, de cualquier manera, hace que nuestro cerebro pueda acabar con fallos muy importantes. Si a esto le sumamos que el consumo de marihuana suele comenzar durante la adolescencia, cuando el cerebro es más sensible, el deterioro será incluso más evidente.

En el momento en el que se consumen estas sustancias, el componente activo de las mismas llega rápidamente al flujo sanguíneo y al cerebro; esto acaba estimulando que se liberen dopamina y opioides, que generan una falsa sensación de bienestar (de ahí que la gente consuma este tipo de sustancias). Esto es lo que acaba provocando la adicción, puesto que, como seres humanos que somos, buscamos constantemente el placer; cuando notamos que un producto nos lo da, nos resulta muy difícil separarnos de él, y lo único que queremos es continuar consumiéndolo. Es decir: sí, provocan adicción, y además esto nos afecta de forma negativa.

Los problemas de atención y memoria son frecuentes en personas que consumen estas drogasLos problemas de atención y memoria son frecuentes en personas que consumen estas drogas

Pueden provocar trastornos psiquiátricos y psicológicos

Además de los daños en los neurotransmisores, de los que ya hemos hablado, los porros pueden acabar derivando en multitud de trastornos psiquiátricos y psicológicos. Si su consumo es regular (y normalmente este tiende a hacerse regular, debido a la adicción que provoca y de la que acabamos de hablar) puede acabar provocando un gran deterioro en el cerebro, y multitud de cambios. Las lesiones que se producen se suelen denominar como "cognitivas", y funcionan como detonantes a la hora de provocar problemas psiquiátricos, como la esquizofrenia, el trastorno bipolar, la ansiedad, la depresión... O incluso problemas que podríamos considerar menores, pero que también están presentes, como es la falta de concentración o los problemas de memoria.

La "buena fama" de la marihuana y el hachís, o el hecho de que se consideren drogas "recreativas" no deberían restar importancia al hecho de que continúan siendo drogas y, como tal, provocan problemas de salud si se consumen, ya sea de forma habitual o esporádica. Porque no todos los cerebros funcionan de la misma forma, y hay a quien puede afectarle mucho más rápidamente.

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