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Las diferencias entre las frases motivadoras y la ayuda psicológica
Las diferencias entre las frases motivadoras y la ayuda psicológica
DECISIONES E INSIPIRACIONES

Las diferencias entre las frases motivadoras y la ayuda psicológica

Las frases motivadoras son muy bonitas e inspiradoras, pero no son suficientes para hacernos empezar un camino nuevo, sin embargo, la psicología sí nos puede ayudar.

Sara Menéndez Espina

Las frases motivadoras se encuentran, actualmente, muy presentes en nuestras vidas. Las tenemos en las redes sociales, en la ropa e incluso en todos los objetos de papelería y del hogar que nos podamos comprar. Se habla de alcanzar nuestros sueños, de superar los pasos que nos bloquean, de salir de la zona de confort, de querer mucho a los demás, de quererse mucho a uno o una misma, de no tener miedo, de luchar... Pero, ¿hasta qué punto nos animan de verdad a conseguir todo eso?

Aunque no sea de manera literal y explícita mediante una fotografía que transmite una de esas ideas de motivación, de manera coloquial este tipo de expresiones están presentes en diferentes ámbitos. Son ideas que, de manera tácita o implícita, se nos transmite, tanto en la publicidad, como en los testimonios de otras personas, en los lemas de diferentes marcas e iniciativas, etc. Así que podríamos decir que hay una especie de cultura de la motivación, aunque esta no siempre nos ayuda.

Las frases motivadoras nos hacen pensar, pero no actuarLas frases motivadoras nos hacen pensar, pero no actuar

Por qué nos gustan tanto las frases motivadoras

Hay dos factores que hacen que nos llamen la atención este tipo de frases o ideas, que también podríamos asociar con los libros de autoayuda o manuales para la vida. Por un lado, las leemos y entendemos que son reales, que dicen una cosa que nos gustaría conseguir, se relacionan con nuestras metas y sueños, y nos hacen decir, al momento: "¡Sí! ¡Así debería de ser!". Por otro lado, todos nosotros y nosotras, en algún momento de nuestra vida, hemos hecho un esfuerzo muy grande por conseguir algo y hemos alcanzado el éxito en un objetivo (aunque por cada éxito hubiéramos sufrido varios fracasos). Así que, en cierta manera, esas frases nos hacen identificarnos con nuestra experiencia, e incluso hay personas que, empoderadas por su trayectoria, adquieren alguna frase de ese tipo como un lema, como el típico "si quieres conseguir algo, lucha por ello" o "mejor lamentarse por equivocarse que por no haberlo intentado".

Sin embargo, como siempre decimos en Bekia Psicología, cada persona es distinta y no todos y todas contamos con los mismos recursos psicológicos para adentrarnos en la aventura que implica tomar ciertos tipos de decisiones. Además de ello, se junta el hecho de que hay personas que tienen unos mayores obstáculos emocionales para ello, ya no trastornos específicos, como la ansiedad o la depresión, pero sí que cada persona nos situamos en un lugar específico y diferente dentro de un contínuo. Por ello mismo, no todos nos tenemos por qué sentir inspirados ante un mensaje motivacional, o puede que sintamos que es una inspiración, pero no seamos capaces de alcanzarlo. Por supuesto, la sobreexposición a frases de este tipo no hace más que facilitarnos que nos hagamos inmunes a ellas.

No existen las recetas mágicas

Si una persona quiere dar un paso importante en su vida, por ejemplo, dejar de fumar, cambiar de ciudad para trabajar, dejar a su pareja si no es feliz, comenzar un negocio, cambiar la carrera que está estudiando o ponerse a dieta, debe encontrar la motivación para hacerlo. Sin embargo, no a todos y todas nos lo provocan los mismos tipos de factores. Por eso, cada uno y cada una debe buscar aquello que le haga dar un paso hacia adelante, y no es una tarea sencilla. Las ideas vagas como "conseguirás tus metas" no nos dicen nada. Sin embargo, el "deja de fumar y te encontrarás mejor" tampoco es lo suficientemente potente para muchas personas.

Una frase no te dice cómo empezar el camino, y cada persona necesita diferentes recursosUna frase no te dice cómo empezar el camino, y cada persona necesita diferentes recursos

Pero tampoco es cuestión de levantarse una mañana y encontrar la fuente de motivación. A veces no sabemos cómo buscarla, o si la necesitamos. Generalmente, lo que nos ocurre es que no sabemos cómo salir de esa zona de confort, o si de verdad abandonarla nos traerá mayores beneficios. Por ello, en esos casos, es mucho más útil contar la ayuda de un psicólogo o una psicóloga.

En qué nos puede ayudar el psicólogo

La psicología no nos va a dar consejos sobre qué nos conviene más. En la consulta psicológica, lo que hace el o la profesional es ayudarnos a buscar qué es lo que queremos hacer y ayudarnos a encontrar nosotros mismos el camino. Especialmente, cuando tenemos un bloqueo emocional, o relacionado con nuestras relaciones de familia, amigos o laborales, la consulta psicológica es el espacio más adecuado. Siempre repetimos que la psicología no está sólo para "curar" trastornos psicológicos, sino también para arreglar y mejorar cualquier tipo de cuestión relacionada con nuestra conducta, nuestros aprendizajes, emociones, sentimientos y también relaciones sociales.

Desde el coaching también se tiene el objetivo de ayudar a una persona a buscar su camino, pero debemos tener en cuenta dos cosas: la primera es que el coaching no es más que una herramienta de guía para ayudarnos en circunstancias concretas de tomas de decisiones, especialmente laborales. Pero no nos ayudará con problemas más profundos que puedan estar bloqueando nuestro bienestar (malas relaciones familiares, personas que nos están influenciando negativamente, miedos, culpabilidad, etc). La segunda es que hay muchos falsos coaches que nos venden recetas mágicas que no existen, por eso debemos buscar siempre a una persona titulada en psicología.

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