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Señales de que tú eres el problema en tu relación
Señales de que tú eres el problema en tu relación
¿CRISIS?

Señales de que tú eres el problema en tu relación

Si sueles tener problemas en tus relaciones de manera continuada quizá los otros no tengan la culpa... Es posible que debas replantearte tu papel en todo esto.

Mª José Roldán Prieto

Quizá tu relación de pareja (o con otra persona) no va bien y crees que es el otro quien tiene la culpa. Pero con el tiempo te das cuenta que otras relaciones también van mal y empiezas a pensar que todo el mundo está en tu contra... Es mejor dejar de pensar con esta mentalidad paranoica y comenzar a pensar en lo que realmente puede estar pasando: quizá el problema de tu relación seas tú.

Las relaciones no tienen que ser fáciles, eso es algo que todo el mundo sabe. Cuando alguien se comporta mal contigo es muy fácil jugar al juego de la culpa y poner toda la responsabilidad en la otra persona, especialmente cuando crees que no estás equivocado. Quizá la otra persona haya cometido algún que otro error, pero lo más probable es que tú no seas completamente inocente.

Si no eres capaz de asumir las responsabilidades de las cosas que debes en cualquier tipo de relación, entonces esa relación tendrá fecha de caducidad. Es necesario que seas consciente de cuáles son las señales de que el problema eres tú. De esta manera, cuando te des cuenta deberás sacar el valor para admitirlo y así, comenzar a solucionar las cosas.

Te pones primero todo el tiempo

Si alguna vez has cedido en alguna cuestión para que tu pareja u otra persona pudiera "ganar" en la conversación o si has hecho un pequeño sacrificio para satisfacer las necesidades del otro, entonces puedes dejar de leer, estás en el camino correcto.

A veces, tienes que poner sus necesidades primero para que la relación funcioneA veces, tienes que poner sus necesidades primero para que la relación funcione

A veces, tienes que poner sus necesidades primero para que la relación funcione y él tiene que hacer lo mismo por ti también. Se llama dar y recibir. Por otro lado, si no puedes recordar ninguna instancia en la que hayas dejado que se salga con la suya, entonces debes saber que eres el problema en la relación. Deberías dar un paso atrás y trabajar para cambiar este mal comportamiento porque ninguna relación tuya sobrevivirá si continúas siendo un egoísta todo el tiempo.

Lo hace todo él/ella

Se necesitan dos para bailar un tango. Lo sabes de memoria pero no estás listo para tomarlo en serio. No das tu parte justa de esfuerzos para hacer que tu relación sobreviva y prospere. Quieres ser el jefe pero todo lo que haces es sentarte y esperar a que tu pareja haga todo por ti. No trabajas con él como lo haría cualquier buen jefe para lograr los objetivos que has establecido como pareja.

Has estado tan ocupado pidiéndole que cumpla con todas las tareas (facturas, tareas domésticas, etc.) que no has notado que él es el único que hace todo el trabajo pesado y está cerca de su punto de quiebre. Si estas cosas te parecen ciertas, todavía no es el final. Puedes dar pequeños pasos para hacer que tu pareja sienta que no es inferior a ti sino que eres igual en la relación.

Recurres al muro de piedra

Después de acaloradas discusiones, ¿eres del tipo de persona que ignora a tu pareja? Las guerras frías no son geniales y si las juegas en tu relación cada vez que te peleas con tu hombre, ambos explotaréis pronto.

Todas las relaciones saludables y exitosas implican compromisoTodas las relaciones saludables y exitosas implican compromiso

Entonces, antes de hacerlo, sé lo suficientemente humilde como para acercarte a él después de que ambos hayáis tenido la oportunidad de calmaros. Hablad sobre el problema porque la comunicación es lo que realmente ayuda a las relaciones a ir bien. Buscar solución juntos a un problema es lo mejor que podéis hacer.

No te comprometes

Todas las relaciones saludables y exitosas implican compromiso. Si no quieres comprometerte esa relación tiene fecha de caducidad. Hay cosas que no debes sacrificar nunca por tu pareja, como por ejemplo: tu espacio personal o tu vida profesional. Pero si realmente quieres a la otra persona podrás encontrar la manera de equilibrar la balanza entre tus necesidades y las suyas, podrás encontrar un compromiso que os haga sentir bien a los dos.

Quieres cambiar a tu pareja

Puede que no lo hayas notado, ¡pero tu novio no es un proyecto de ciencia en el que debas trabajar! Sí, él no es perfecto. Sí, tiene algunos problemas, pero tú también los tienes. Respétalo por quién es y no trates de convertirlo en alguien que quieres que sea. Por supuesto, al menos deberías trabajar para ser una mejor versión de sí mismo, pero eso debe decidirlo él solito. Tu parte como pareja es apoyarlo y guiarlo todo el tiempo, no cambiarlo porque quieres que sea alguien que has imaginado que es... y que solo está en tu cabeza.

Te centras demasiado en sus defectos

No sabemos por qué lastimarías a alguien que amas si centrándote en sus imperfecciones, pero si lo haces, definitivamente eres el problema en tu relación. Para solucionar este gran error y recuperar el corazón de tu pareja, debes ser lo suficientemente humilde como para decir "lo siento".

Tener expectativas el uno del otro es totalmente bueno y normalTener expectativas el uno del otro es totalmente bueno y normal

Luego, tienes que asegurarte de validar sus sentimientos, afirmar y apreciar las cosas buenas que ha hecho en la relación también. Aumentará tu moral y puede ayudar a devolverte su afecto.

Tienes expectativas altas y poco realistas

Tener expectativas el uno del otro es totalmente bueno y normal. Sin embargo, si las expectativas que has establecido son inalcanzables y parecen incluso absurdas, entonces no deberías sorprenderte si tu pareja no lo cumple... y no te sientas decepcionado por eso. Es mejor que te sientes con tu pareja para hablar sobre esas expectativas y después aseguraros de que son realistas y alcanzables para ambos... si no, vuestra relación tendrá fecha de caducidad.

No notas cuando te equivocas

Admitir que te equivocas es otra cosa, pero antes de llegar a ese punto, primero tendrás que reconocer que cometiste un error. Si no lo haces, entonces ese es un gran problema. Lo más probable es que hayas cometido un error en tu relación más de una vez y que no te hayas dado cuenta de que eso puede hacer que tu pareja albergue un resentimiento secreto contra ti. En este sentido es mejor que hagas una pausa y consideres las veces que has tenido discusiones y si pensaste o dijiste algo que pudo hacerle daño a tu pareja pero no te disculpaste por ello.

Si lastimas a tu pareja aunque sea sin querer, después tienes que ser lo suficientemente valiente como para admitirlo y pedirle perdón. Ese es un paso para reconstruir la confianza y fortalecer la relación y vuestro vínculo emocional.

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